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La finalidad de este blog es reflexionar sobre las artes de antes y ahora y sus repercusiones en la actualidad. Poneos cómodos, tomad asiento y disfrutad. Saludos.

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El cine de culto no nace, se hace

7 mar 2011

El cine de culto no puede considerarse un género propiamente dicho como los demás, ya que se compone de películas que con el paso del tiempo han adquirido gran popularidad, atrayendo a un grupo de devotos o aficionados al cine. Con frecuencia, la película no alcanza mucho éxito en su estreno y la respuesta de la audiencia a una película de culto no suele ser la esperada por los creadores.

Este tipo de cine suele presentar temáticas inusuales. Una película alcanza el estatus de ser considerada de culto según la acogida que tenga entre la audiencia y de cómo evolucione a lo largo del tiempo, es decir, si se olvida o si permanece. Esto hace que sea difícil calificar una película como de culto; el factor clave para su definición sería, como ya he mencionado, que la película siguiera teniendo tirón al cabo de los años entre los aficionados al cine. Si esto ocurre, la película perdura para siempre. También se puede utilizar el término para designar a aquellas películas que hayan influido en la forma de hacer cine, aunque muy pocas lo han logrado hasta ahora.

Muchos consideran que sin duda la primera película de culto fue The Rocky Horror Picture Show (1975), la cual combina elementos de ciencia ficción, terror, travestismo, homosexualidad e incesto, temas curiosamente desarrollados en forma de musical. El personaje principal es el Dr. Frank N. Furter, un científico loco travesti de otro planeta. Se trata de uno de los ejemplos más representativos y populares del cine de culto, porque se sale de todo molde conocido hasta entonces. Aunque, a raíz de ésta, muchas otras películas o directores se han ganado su sitio VIP en el cine de culto, como Blade Runner (1982) del director Ridley Scott, protagonizada por Harrison Ford y cuya banda sonora creó Vangelis (el cual ya había ganado un Oscar el año anterior por la música de la película Carros de fuego), o La naranja mecánica (1971-1999) de Stanley Kubrick, al que se le consideraba un perfeccionista obsesionado con los detalles y la calidad del producto.

"El cine de culto no se hace, sino que nace". Esto se debe a que una película adquiere ese rango gracias al público. Un director no puede elegir crear una película de culto, no es un género que se elija; por el contrario, convertirse en película de culto es un privilegio que alcanzan unos pocos. Si atendemos a su definición más genérica, es una cinta de bajo presupuesto con bajas expectativas comerciales que, por misterios de la vida, repercute en amplios sectores de la cinefilia y alcanza una importancia que se prolonga durante décadas.


Actualmente existe todo un mercado y sistemas de información de las películas de culto. Hollywood está tomando nota de ello, así como lo hizo hace unos años con el cine independiente. Pero, aun así, el cine de culto depende de culturas específicas, de gremios, generaciones, países y hasta ciudades. Cada nueva generación de jóvenes descubre y rinde culto a películas como El club de la lucha, Clerks, Taxi driver, El cuervo o Trainspotting. Son películas que se han salido del molde y que convocan a la secreta complicidad de los cultistas, quienes no se cansan de verlas, admirarlas y comentarlas. Es la cinefilia un estado obseso y un poco enfermizo, se trata de una suerte de espectador radical, al que le gusta formar guetos y trascender una película de la misma forma que ella lo ha hecho con el cine, no importa si por carencia o por exceso.

Oscar versus Goya: «And the winner is...»

6 mar 2011

Mucho se ha hablado de los Oscars este año: se les ha tachado de predecibles y poco emocionantes, pues todos preveíamos qué películas iban a llevarse una de las preciadas estatuillas. Pero, ¿qué sabemos de su historia, aparte de que se celebran anualmente y que asisten a la entrega todas las estrellas de cine?

Esta celebración se remonta al año 1928, cuando se decidió que este arte debía empezar a premiarse como cualquier otro. El premio otorgado es una estatuilla dorada que representa a un hombre desnudo sujetando una espada, la cual sostiene sobre un rollo de película de cinco radios. Cada radio simboliza una de las ramas originales de la Academia: directores, actores, productores, guionistas y técnicos. Fue elaborada en ese primer año por el escenógrafo de la Metro Goldwyn Mayer Cedric Gibbons. A partir de 1931, se conocería con el nombre de Oscar al exclamar Margaret Herrick que se parecía a su tío Oscar nada más verla.

A lo largo de los años, se han repartido numerosos premios, pero muchos han expresado en ocasiones su descontento con las decisiones de la Academia, ya que existen directores y actores considerados como genios del séptimo arte, como por ejemplo Alfred Hitchcock, Orson Wells, Charles Chaplin, Lauren Bacall o Cary Grant, entre otros, que no ganaron el premio, a pesar de merecerlo en diversos momentos, o fueron ignorados en las nominaciones. Aparte de los Oscars corrientes, están los Oscars honoríficos, destinados a premiar circunstancias particulares que, según la Academia, no podrían ser recompesadas con las estatuillas normales. Personalmente, encuentro esto un tanto absurdo, pues creo que algunos de los mencionados anteriormente tenían mucho más talento y se merecían al menos un Oscar. Es decir, ¿en serio el gran Chaplin no se merecía un Oscar? Aunque, con el poco apego que le tenían en EEUU, no me extraña que no recibiera una de las estatuillas doradas...

Año tras año, la ceremonia nos deleita con anécdotas y algún hecho memorable. La primera ceremonia no tuvo cobertura en directo a través de los medios, pero aquel acto despertó un gran interés entre el público y desde entonces se emiten en directo. Toda la Academia participa en la votación de los premios; ésta se hace en secreto y los resultados se presentan en la ceremonia cada primavera. Los presentadores hacen la ceremonia más amena con su ingenio y humor para todos los públicos; crean expectación y, luego, con la frase "And the Oscar goes to..." desvelan al ganador (aunque esta frase sólo data de 1988, ya que antes se solía decir simplemente "And the winner is...").

Previamente a la ceremonia, hay un desfile de gente relacionada con el mundo del cine, que se viste con sus mejores galas (deben hacerlo, puesto que por un día se convierten en el centro de todas las miradas y luego, en función de su aspecto, serán criticados o alabados, lo que me parece un poco superficial, pero así están las cosas...). Sólo una vez se ha suspendido el habitual desfile de estrellas por la alfombra roja previo a la gala. Fue en 2003: acababa de estallar la guerra contra Irak y los organizadores de la ceremonia pensaron que lo mejor era restar frivolidad al acto cancelando dicho desfile.


LOS MÁS PREMIADOS

La persona que más ha sido recompensada por la Academia fue Walter Elias Disney: obtuvo 26 Oscars y 60 nominaciones. Además, recibió varios Oscars honoríficos, pudiendo destacarse el otorgado por la invención de Mickey Mouse y el que se le entregó por Blancanieves y los siete enanitos, que estuvo acompañado de siete miniestatuillas. Entre los actores, el récord lo tiene Katherine Hepburn con 4 oscars y 12 nominaciones, aunque la actriz más nominada ha sido Meryl Streep, en 13 ocasiones. En cuanto a las películas, sólo tres se han llevado los cinco premios más importantes (mejor película, mejor actor, mejor actriz, mejor guión y mejor director): Sucedió una noche (1934), Alguien voló sobre el nido del cuco (1975) y El silencio de los corderos (1991).

Cabe destacar un dato que me llamó la atención: el actor Marlon Brando Jr. ganó un Oscar en 1973 por su interpretación en El Padrino, pero éste no fue a recogerlo, porque decía que Hollywood discriminaba a la población india. No acudió a la ceremonia y, en su lugar, mandó a una mujer india, Sacheen Littlefeather, que más tarde sería conocida por el nombre de María Cruz.


LOS GOYA, NUESTROS OSCARS

A imitación de otros países, la Academia de Cine Español decidió crear también sus propios premios: los Goya. La primera edición tuvo lugar el 16 de marzo de 1987 en el Teatro Lope de Vega de Madrid. Los Goya, al igual que los Oscars, han servido para reconocer el trabajo de nuestros artistas durante años. Se configuran también tras la votación secreta de los miembros de la Academia, fundada por profesionales relevantes de la cinematografía española en 1985. Su primer presidente fue Luis García Berlanga, mítico director y guionista valenciano.

El nombre del premio tiene más fundamento que el de los Oscars: se le puso el nombre de Goya para emular el prestigio de otros galardones internacionales, aprovechando la proyección mundial del pintor aragonés y reconociéndole su impronta visionaria en el diseño del encuadre cinematográfico.

Convocatoria tras convocatoria, los Goya han consolidado su prestigio. La profesionalización del evento se ha hecho patente con la esponsorización de diversas marcas y empresas comerciales, que han aportado dinamismo y exposición mediática al evento. Como todo, para que algo se venda bien, es necesario un buen vendedor; por ello, como en los Oscars, aquí también hay un presentador que ameniza la velada.

En relación a la gala, como se suele decir que no hay dos sin tres, no hay Goya sin controversia: hace unos años, las quejas contra el gobierno de José María Aznar; otro año, el descontento con una de las películas nominadas, Pelota vasca, que mostraba a los asesinos como víctimas, apareciendo en la ceremonia muchas pegatinas que rezaban "ETA no"... La de este año, como todos sabemos, ha sido en contra de la Ley Sinde. Desde el exterior, una multitud de personas con máscaras del protagonista del film V de vendetta se manifestaban, como ya hicieran los ciudadanos de la película, pero sin duda lo más impactante del evento fue la ya esperada dimisión de Álex de la Iglesia como presidente de la Academia debido a sus discrepancias con la ministra de cultura Ángeles González-Sinde.


En mi opinión, creo que debemos aprender a separar unas cosas de otras, pues no era la primera vez que en España esta ceremonia se veía afectada por cuestiones políticas, como he dicho antes. Y es que la política es una cosa y el cine otra, y creo que debería ser mucho mayor la distancia entre ambos. En comparación, creo que los Oscars son mucho más profesionales, por decirlo de algún modo (aunque con ello no pretendo desvirtuar nuestros premios), porque ellos saben darle a cada cosa el sitio que le corresponde, y cuando deben darse unos premios de cine, que no es más que cultura en estado puro, no debe influir nada más, o al menos debe intentarse. Bastante contaminada está la política – y lo siento si parezco radical, pero así pienso a día de hoy – para que encima contamine otros aspectos de nuestra sociedad, como lo es este gran arte.

Aunque en sus orígenes las similitudes son bastantes, como que ambos premios se crearan con el objetivo de reconocer el esfuerzo de personas que con su trabajo consiguen captar la antención de miles de personas, he de decir que no me termina de convencer la idea de que sólo se pueda premiar a una persona. Está claro que no todos pueden ganar, pero por culpa de estas ceremonias selectivas muchos grandes artistas han quedado sin el reconocimiento que merecían, quizá simplemente porque preferían estar al margen de ciertos círculos sociales y, en consecuencia, no se ganaron la simpatía de los académicos, quedando en parte olvidados o relegados a un segundo plano. Por eso, creo que no debemos fiarnos muchos de estos premios a la hora de escoger películas, sino simplemente guiarnos por otras cuestiones más de fiar, pues estos galardones ocultan más de lo que parece.

Para finalizar, os dejo el discurso de despedida de Álex de la Iglesia para que podáis disfrutarlo:

Ilustr-arte

5 mar 2011

Desde este blog, queremos transmitiros un enfoque innovador con respecto a las artes. Si bien os contamos el recorrido histórico de las distintas disciplinas, dado que sin ello sería imposible comprender su evolución, nuestra intención es ir más allá de lo que todo el mundo conoce por arte. En el caso de la pintura, no sólo debemos considerar los cuadros de los museos como arte, sino que también hay que tener en cuenta muchas otras manifestaciones artísticas. Para la entrada de hoy, he escogido la disciplina de la ilustración (sin mayúscula), que todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos disfrutado.

Nuevamente, hemos de remontarnos a la Prehistoria, ya que las pinturas ruprestes son las primeras historietas de la historia; al fin y al cabo, solían relatar acontecimientos acaecidos que se consideraban importantes. Podríamos, por tanto, decir que eran historietas de carácter histórico-religioso.

Entre las antiguas civilizaciones, los más destacables fueron los mayas, incas, aztecas y egipcios con sus jeroglíficos, generalmente de contenido religioso. No obstante, los murales y relieves grecolatinos también poseían una función similar y no podríamos pasar sin mencionarlos.

Ya en el Medievo, los tapices europeos, chinos y árabes narraban auténticas historias, a menudo ficticias o legendarias, dignas de "Las mil y una noches". También debe aludirse a los manuscritos iluminados o miniados, la escritura mixteca y, sobre todo, la xilografía o grabado sobre madera.

Las primeras historietas impresas no aparecerían hasta el siglo XVI con los pliegos de cordel y las aleluyas. Se comenzaron a crear pinturas en serie (a modo de viñetas de cómic) y se introdujo el globo de diálogo o bocadillo, de la mano de los humoristas gráficos ingleses del siglo XVIII, comenzando así a entrar en el ámbito de la literatura. Más tarde llegarían la litografía, esencial para la reproducción artística impresa, y las conocidas imágenes de Epinal (imagen), antecedente directo de los cómics tal y como los conocemos.

Con la proliferación de la prensa escrita de mediados del siglo XIX y la libertad de expresión y prensa, se empezaron a incluir las famosas caricaturas, muy a menudo como medio de sátira crítica de la política. La revista francesa Le Caricature fue pionera en este aspecto e inspiró a otras publicaciones, como la revista británica Punch, a dar el gran salto al público consumidor de cómics por excelencia: los niños y jóvenes. Surgieron personajes fijos a lo largo de interminables sagas y en 1893 llegó el ansiado color a las viñetas.

En EEUU nacieron grandes editores de fama mundial, como Hearst y Pulitzer, que utilizaron las historietas o novelas gráficas para atraer a todo tipo de públicos, desde jóvenes hasta ancianos. Huelga decir que fue en este país donde nació el cómic moderno, primero con publicaciones surrealistas como Little Nemo in Slumberland (1905), Krazy Kat (1913) y El gato Félix (1919) y más tarde con otras del tipo de Popeye, el marino (1929), creada para promover el consumo de espinacas entre los niños. Paralelamente, revistas de todo el mundo se especializaron en la publicación de tiras y viñetas, siendo imposible no mencionar la gran TBO (1917) española, de donde se obtendría la palabra castellana más usada para referirse a los cómics: tebeo. Las publicaciones más famosas de esta revista llegarían de la mano de Bruguera, Grupo ZETA y Ediciones B, por ejemplo El Capitán Trueno (1956).

Durante la Gran Depresión (crack del '29), se produjo una renovación temática y estilística, siendo publicaciones de gran éxito Mickey Mouse (1930), Dick Tracy (1931) y las posteriores Flash Gordon (1934) y Tarzán (1937), entre muchas otras. Pero la historieta en prensa pronto de enfrentaría a un enemigo duro de roer: los comic books o cómics propiamente dichos. La innovación más reseñable de este nuevo tipo de publicaciones fue la invención de superhéroes, siendo, como habréis adivinado, su máximo exponente la Marvel de Martin Goodman (actualmente en propiedad de Disney), aunque su mayor editor fue el casi venerado Stan Lee (DC Comics). Fue en esta casa de las ideas, como se la conoce, donde nacerían los patrióticos Superman (1938), Capitán América (1941) y Wonder Woman (1941), así como Batman (1939), Linterna Verde (1940), G.I. Joe (1942), Los 4 Fantásticos (1961), Spider-man (1962), Hulk (1962), Thor (1962), X-Men (1963), Ángel (1963), Iron Man (1963), Daredevil (1964), The Punisher (1964), Pantera Negra (1966), Ghost Rider (1972), Blade (1973), Scooby Doo (adaptación de 1977), Conan, el bárbaro (adaptación de 1978), Elektra (1981), Indiana Jones (adaptación de 1981), Transformers (adaptación de 1984)... Como veis, las publicaciones de éxito son innumerables (imaginaos las menos famosas), por lo que el merchandising en torno a ellas es abrumador, especialmente gracias a la juguetera Hasbro. Muchos de estos personajes dieron el salto a la pequeña y gran pantalla (y, posteriormente, al mundo de los videojuegos), naciendo series de Marvel exclusivamente para televisión (Gargoyles, Ren & Stimpy...) y produciéndose numerosas colaboraciones con otras compañías, así como crossovers o cruces entre series (La Liga de la Justicia, 1960). Como curiosidad, el primer superhéroe de cómic fue la Antorcha Humana (Los 4 Fantásticos), recientemente fallecido en el último cómic publicado.


La Edad de Oro de los cómics abarcó desde 1943 hasta 1962. Tras la notable influencia de la IIGM, la prohibición de importar cómics americanos a Gran Bretaña hizo florecer las publicaciones canadienses y australianas. En la prensa, se impusieron las actuales daily strips (tiras diarias), de gran carga intelectual, como Peanuts (1950), Mafalda (1964) y, a partir de 1970, las tiras del catalán Forges, y se creó la famosa revista MAD Magazine. También se produjo una ampliación temática, orientándose sobre todo a la ciencia ficción gracias a la influencia de Marvel. En la escuela franco-belga, que ya había triunfado con Las aventuras de Tintín en 1929, nacieron nuevos éxitos del calibre de Lucky Luke (1946), Los Pitufos (1958) y Astérix, el galo (1959), y en Japón apareció la revista Manga Shonen (1947), que rompió totalmente con los esquemas gráficos disneyanos.

El nacimiento de una nueva conciencia llevó a importantes innovaciones, como el trato del tema erótico y, más tarde, incluso de la pornografía, así como las llamadas historietas de autor. En Italia, se creó Diabolik (1962) al más puro estilo marveliano, originándose el género fumetto nero de historietas para adultos. De vuelta a EEUU, fueron publicados Watchmen (1986) y Sin City (1991), aún con gran influjo de Marvel. Como en Italia, las publicaciones españolas sufrieron un boom del cómic adulto gracias a figuras como Alfons Figueras, José Escobar (creador de Carpanta en 1947, Zipi y Zape en 1948 y Doña Tula en 1951), y, por supuesto, Francisco Ibáñez, autor de Mortadelo y Filemón (1958), La familia Trapisonda (1958), 13, Rue del Percebe (1961), El botones Sacarino (1963), Rompetechos (1964), Pepe Gotera y Otilio (1966) y Tete Cohete (1981). También son destacables Doña Urraca (1948), Las hermanas Gilda (1949), Anacleto, agente secreto (1965) y Superlópez (1973).


En actualidad, son múltiples las publicaciones ilustradas; por citar algunas, aparte de las ya enumeradas en el párrafo anterior, puede aludirse a Daniel, el travieso (1951), El gato Fritz (1965), Garfield (1978), las Tortugas Ninja (1984), Makinavaja (1986), El pequeño Spirou (1987), Dilbert (1989), Los Simpsons (adaptación de 1996), El joven Lovecraft (2004) y parodias como Dragon Fall (1993) o Raruto (2005). Entre las publicaciones en prensa, especialmente significativas son las del semanal satírico El Jueves.


Los géneros de la ilustración son amplísimos, pero se puede distinguir, en líneas generales, entre aventuras, bélico, ciencia ficción o futurista (mechas, space opera, superhéroes...), comedia y sátira, erótico, pornográfico, deportivo, policíaco y criminal, suspense, de terror, romántico, histórico (incluido el western), fantástico y legendario.

Sociológicamente, las novelas gráficas poseen gran interés por los temas que tratan, la perspectiva y los propios personajes. Por poner un ejemplo, al igual que el resto de artes, la ilustración se ha visto influida por el contexto socioeconómico e histórico-cultural; así, durante los regímenes del terror fascistas, predominaron los cómics de terror y de tema criminal. Además, la iconografía es esencial tanto para el lector como para el propio autor.

Para finalizar, me gustaría hacer referencia a la industria japonesa, en auge desde 1988, puesto que, con el triunfo indiscutible del manga de Akira, este tipo de cómics ha proliferado escandalosamente. Los mangas han existido desde que el arte gráfico nipón del siglo XI se encontró con las historietas occidentales del siglo XIX. Con una variedad temática que supera incluso la occidental y una terminología única y precisa, siempre se ha caracterizado por su liberalismo, llegando a publicarse, por ejemplo, novelas gráficas eróticas para el público joven. El manga moderno nació en torno a 1945 con los libros rojos; a partir de entonces, comenzaría la exportación del distintivo producto a Occidente (pues el manga es de exclusiva producción japonesa, aunque existan el llamado amerimanga o amecomi y el manhoa, manhua y manhwa), lo que implicaría inicialmente la adaptación del formato, ya que los mangas se leen de derecha a izquierda, aunque hoy en día lo más normal es encontrar versiones traducidas con el formato original. Esta industria, críticas y polémica aparte, supone un auténtico fenómeno de masas (otaku o Akiba-kei y cosplay) que ha incidido notoriamente en la sociedad occidental, razón por la cual los mangakas (autores de manga) proliferan de forma espectacular. Con respecto a los géneros, como se ha dicho, son sorprendentemente variados, pero destacan indudablemente:
  • Mahō Shōjo: Chicas con poderes. Ejemplos: Doremi, Sailor Moon...
  • Harem: Grupo femenino. Ejemplos: Love Hina, Negima!...
  • Kemono: Rasgos animales. Ejemplos: Black cat, Inuyasha...
  • (Super) Sentai: Equipo de superhéroes. Ejemplos: Power Rangers, Dragon Ball, Saint Seya (Caballeros del Zodiaco)...
  • Meitantei: Temática policiaca. Ejemplos: Death Note, Case closed (Detective Conan)...
  • Spokon: Temática deportiva. Ejemplos: Prince of tenis, Capitán Tsubasa (Campeones)...
  • Mecha: Robots. Ejemplos: Mazinger Z, Code Geass, Evangelion...
  • Cyberpunk: Sociedad futurista. Ejemplos: Battle Angel, Alita...
  • Gore: Alta violencia gráfica. Ejemplos: Hellsing, Gantz, Elfen Lied, Dokuro-chan...
  • Ero-guro: Gore bizarro.
  • Gekiga: Temática adulta dramática. Ejemplos: Koi Kaze, Infierno...
  • Lemon y lime: Temática adulta.
  • Hentai: Sexo explícito.
  • Ecchi: Contenido erótico con humor. Ejemplos: Infinite Stratos, Freezing, Dragon Crisis...
  • Kinshinsoukan: Relaciones incestuosas.
  • Romakome: Comedia romántica. Ejemplos: School rumble, Lovely complex...
  • Yuri y shōjo ai: Amor entre chicas. Ejemplos: Candy Boy, First love sisters...
  • Loli: Amor entre/con niñas.
  • Yaoi, shōnen ai y bara:  Amor entre chicos. Ejemplos: Gravitation, Junjou Romantica...
  • Shota: Amor entre/con niños.
  • Jidaimono: Ambientado en el Japón feudal (samuráis). Ejemplos: Fuju no semi, Tenken...
  • Progresivo: Emula la originalidad japonesa. Ejemplos: Paranoia agent, Serial experiments lain...
  • Dōjinshi: Producción amateur.

Además, se diferencian cinco categorías básicas en función del público:
  • Kodomo: Niños. Ejemplos: Pokemon, Mirmo, Hamtaro, Doraemon...
  • Shōnen: Jóvenes varones. Ejemplos: Bleach, Naruto, One Piece...
  • Shōjo: Chicas jóvenes. Ejemplos: Cardcaptor Sakura, Candy Candy...
  • Seinen: Jóvenes y adultos varones. Ejemplos: Speed Grapher, Berserk...
  • Josei: Mujeres jóvenes y adultas. Ejemplos: Paradise kiss, Nana...

Personalmente, creo que la gran desventaja del manga está en su precio, ya que, si bien son publicaciones relativamente baratas (en general, 7,50 € la unidad), el hecho de que sean amplísimas colecciones encarece cuantiosamente el coste. De todas formas, existen numerosos fans que se dedican al escaneo y traducción gratuitos de diversos mangas (scanlation), ya que muchos de ellos no llegan a España. Para todos los que nunca os hayáis atrevido con el género, os invito a probarlo. Yo he visto varios animes, el equivalente del manga en serie, y os puedo asegurar que hay más de uno de os gustará. Como recomendación particular, no puedo dejar de mencionar Death Note, máximo exponente del manganime a día de hoy. Espero que os animéis a probar algo nuevo, ¡todo el mundo repite!

Moda es todo lo que pasa de moda

27 feb 2011

"La moda no es un arte, pero para dedicarse a ella hay que ser un artista". Así se despedía el gran maestro de la alta costura de la segunda mitad del siglo XX, Yves Saint-Laurent, de lo que le había dado de comer durante cincuenta años. La moda es una disciplina que existe desde tiempos inmemoriales. Es una de esas cosas que parece haber estado siempre presente en las sociedades civilizadas. A fin de cuentas, resulta imposible pensar en una sociedad humana sin vestimenta.


DIME CÓMO VISTES Y TE DIRÉ QUIÉN ERES

Este universal se puede aplicar a cualquier civilización y contexto espacio-temporal. Los antiguos egipcios no son la excepción, pues la ropa que ellos vestían constituía un símbolo de su condición social. La civilización del Nilo se caracterizaba por limitar la vestimenta a un faldín, un simple trozo de lino rectangular que se envolvía alrededor del cuerpo para cubrir desde la cintura hasta las rodillas. Pero los altos funcionarios, los nobles y, máxime, la realeza vestían un tipo diferente de ajuar. Y sí, es correcto referirse a su indumentaria como ajuar, ya que en último término los faraones eran enterrados con toda su indumentaria, collares, cinturones, joyas, aros, brazaletes, pectorales, sandalias, etc., constituyendo éstos verdaderos tesoros. A pesar de que actualmente la moda masculina ha ido ganando terreno, aún a día de hoy la moda sigue siendo mayoritariamente cosa de mujeres y ya en el Antiguo Egipto la moda femenina evolucionó mucho más que la masculina. El color básico de los vestidos era el blanco, pero a la vez se teñían algunos hilos con colores, sobre todo rojos o marrones, con los que se creaban composiciones geométricas.

En el Imperio Medio apareció la estética de dejar en libertad parte de la anatomía femenina. Así, el busto pasó a mostrarse sin reparos y de forma sugerente. Ya en el Imperio Nuevo, los vestidos femeninos pasaron a convertirse en lo que hoy identificaríamos como “ropa interior”. Las transparencias y los pliegues aparecen en su apogeo y marcan las curvas del cuerpo femenino. Es importante resaltar el uso de las pelucas, atributos de las clases superiores por excelencia. Se han encontrado incluso una especie de tenacillas para ondular el pelo de las mismas y hasta alguna peluca con restos de cera de abeja para fijar las ondas. Así, las pirámides se convertían en testigo del nacimiento de lo que podría considerarse un nuevo arte: el arte de vestir bien.


PERO, ¿QUÉ ES VESTIR BIEN?

El fin que persigue el arte en el vestir es la elegancia. Pero también se dice que la elegancia es casi una condición innata, inadquirible, que no está en la maestría del sastre que nos viste, sino en nosotros mismos. A pesar de esto, a lo largo de la Historia, el ser humano no ha cesado en su intento de “parecer elegante”, identificándose quizá erróneamente con “ir a la moda”. Y así, cada período se ha identificado por un tipo diferente de moda, por un tipo diferente de patrones de lo que se consideraba vestir bien. Por tanto, ya que explicar toda la historia de la moda resultaría imposible, casi utópico, al existir tantos estilos como personas, la mejor manera de hacerlo es llevar a cabo un breve repaso de los personajes y los estilos que han marcado cada era. En definitiva, una historia de la moda con nombres propios.


MARÍA ANTONIETA: VIVIR PARA LA MODA

Ya hemos dicho que la historia de la moda ha existido desde mucho tiempo antes, pero uno de los puntos de partida de lo que hoy concebimos como moda podría marcarse en el siglo XVIII. La princesa real de Hungría y de Bohemia, archiduquesa de Austria, reina consorte de Francia y Navarra, la gran María Antonieta, es el mejor ejemplo de lo que podríamos considerar una “fashion victim” del XVIII. Si Francia comenzaba por aquel entonces a condecorarse todas las medallas de Capital de la Moda, Maria Antonieta era el propio emblema de la misma. Una chica demasiado joven para reinar, educada para eso, frívola, pródiga del esnobismo, sumisa al delirio consumista, la reina de Francia vivía obsesionada por la moda y por los zapatos. Y entre zapatos, pelucas, espesos maquillajes y grandes armazones se convirtió en la protagonista de una época marcada por cierta fastuosidad en el vestir. Criticada en la corte francesa por su condición de extranjera, Maria Antonieta convertiría la moda en su arma para lograr el respeto de una sociedad obnubilada por la fachada y obsesionada por la galería.


Lo más llamativo de su atuendo eran sus extravagantes peinados y sombreros, que serían imitados por desde aristócratas hasta plebeyos. Algunos de sus peinados eran tan altos que se dice que en los carruajes tenían que abrir un agujero en el techo para que cupiesen las señoras. Junto con Rose Bertin, a la que había otorgado el título de Ministra de Moda (seña de la obsesión de la reina por su aspecto), comenzará un trayecto imparable de lujos capaces de llenar tres habitaciones de Versalles con sus modelos favoritos, ya que del resto se deshacía. Puso de moda el “toile de jouy” no sólo para tapicerías, sino también para vestidos. Ella los utilizaba con chal, pamela y escarpines de seda. Se dice que Maria Antonieta vivía en un mundo irreal y tal era su desconocimiento de la realidad que cuando le contaron que la gente del pueblo no podía comer pan contestó “¡Pues que coman pasteles!”. En resumidas cuentas, el estilo de Maria Antonieta no pasaría a la Historia precisamente por su sencillez, sino más bien por todo lo contrario, constituyendo fielmente lo que en todas las artes se conocería como estilo rococó. Pero ni sus pelucas ni sus extravagantes vestidos la salvarían en 1793 de la guillotina. Resulta curioso que, tras la Revolución Francesa, su Ministra de Moda pasara a vestir a las mujeres de los altos cargos de la Revolución. Pero, como se suele decir, “los mismos perros con distintos collares”.


BRUMMEL: SERVIRSE DE LA MODA

Hasta el siglo XIX, los hombres habían ocupado un lugar muy secundario en el juego de la moda. Las mujeres, que disponían de mucho tiempo libre, dedicaban su tiempo a mimarse y a gastar el dinero de los hombres en vestidos y tocados, un mecanismo ideal para dejar claro su estatus social. En la primera parte del siglo XIX, viviría un joven bastante humilde, Georges Brummell, al que se ha considerado el primer dandi de la moda. Con su imagen siempre perfecta, utilizaba la moda para aparentar lo que no era y ocultar su condición humilde. Suponía lo que se consideraba para el momento todo un caballero: cuidaba hasta el más mínimo detalle de su apariencia y conseguía así introducirse en los círculos más exclusivos. Consiguió engañar hasta a sus biógrafos, que llegaron a redactar de él que era un joven aristocrático y un sibarita apasionado por el arte.


WORTH: LA CREACIÓN DE UN ARTE

La segunda parte del siglo XIX marcaría el inicio de la moda tal y como la conocemos hoy en día. De la mano de Charles Frederic Worth nacería la alta costura y la costumbre de organizar desfiles, estos primeros en su propia casa. La ropa pasaba así de estar en manos de modistos a constituirse estos mismo como diseñadores. Los vestidos de Worth transmitían romanticismo y fantasía; eran prendas vaporosas con gasas de aspecto delicado y los colores se limitaban a pasteles, rosas y blancos ligeramente azulados. El término “couturier” fue acuñado para referirse a él y durante este período nacieron muchas casas de moda que contrataban a artistas para diseñar sus prendas. Así, las imágenes podía ser presentadas a los clientes de forma mucho más económica: había nacido la tradición de los bocetos. Más tarde, durante la denominada belle époque, los vestidos almidonados y con enagua marcaban la moda. El ideal de mujer de entonces debía ser de pecho erguido, caderas anchas y nalgas sobresalientes.


COCO CHANEL: REVOLUCIONARIA DE LA MODA

El siglo XX marca la nueva era de la moda, una moda cuyas musas, hasta los años '50, serían las divas de Hollywood. El corsé cae en desuso y la mujer deja al descubierto sus curvas naturales gracias a la maestría de Coco Chanel, que, con su particular manera de ver el mundo, revolucionaría la indumentaria femenina. Coco defendía a ultranza la comodidad y la elegancia como iconos de estilo. Resulta extraordinario que la creadora del glamour fuera en realidad una muchacha de origen humilde, educada en un orfanato por unas monjas que le enseñaron a coser. Y, sin embargo, Coco no hubiera sido la misma si su infancia hubiese sido otra. Al inventar la moda sport, Coco liberó el cuerpo de la mujer: era sólo el inicio de su particular revolución y el fin de la belle époque. Hasta su llegada al mundo de la alta costura, la moda femenina se caracterizó por un perpetuo martirio que avalaba el dicho “Para presumir hay que sufrir”. La incomodidad y poca libertad de las prendas eran fiel reflejo de todas las costumbres que reprimían a la mujer. Pero con Coco nació una nueva era, una era en la que por primera vez la moda femenina era creada por ellas mismas y no por hombres. La nueva imagen era la de una mujer trabajadora y eficiente, que luchaba por obtener el derecho a voto y que se inmiscuía en los asuntos que hasta entonces eran privilegio del poder masculino. Así, Chanel comenzó a crear lo que se denominó traje sastre, el modelo más adecuado para los nuevos tiempos. A pesar de que había comenzado su carrera profesional desde su juventud, su estilo cómodo y práctico triunfaría en los años de entreguerras. Introdujo materiales más simples y baratos, creando entonces los trajes de punto, tejidos finos que otorgaban más flexibilidad para la nueva mujer.


DE CHANEL A NUESTROS DÍAS: PLURALISMO CREADOR

Tras la Segunda Guerra Mundial, podría considerarse que la moda se extendió y tomó diferentes derroteros. Ya no podremos decir que un estilo marca una década, sino que la moda se sucede cada vez a más velocidad, resultando casi imposible (y bastante caro) ir siempre a la moda.

En los años '50, la música rock y el poder norteamericano se impusieron con iconos como Elvis Presley o Marilyn Monroe, cuya melena desplazó los moños y sombreros de los '40.

En los años '60, los Beatles crearon una moda particular de melenas largas y botas puntiagudas, lo que causó una gran revolución social que desafió los rígidos cánones a los que los jóvenes estaban sometidos. A mediados de esta década, este desafío juvenil se llevó al límite imponiendo la “mini”, que reducía a un pequeño trozo de tela a ras de las nalgas las antiguas faldas hasta la rodilla, para indignación y escándalo de los padres. Comenzaba así la moda a identificarse como símbolo de la evolución política y social de un pueblo donde todo repercute en la manera de vestir y desenvolverse.

En los '70, se confirma la pluralidad de formas y estilos. Resulta llamativa, aun así, la irrupción de los brillos a consecuencia de “Fiebre del sábado noche”, la película de culto del momento.

Su evolución ha confirmado, pues, que la moda se constituye cada día más como una representación artística. Muestra de ello son las cada vez más numerosas ferias e instituciones creadas en pro de su evolución. El Museo del Traje, en Madrid, por ejemplo, recoge las distintas tendencias desde el siglo XV hasta nuestros días. Invertir en moda, a gran escala por supuesto, es a día de hoy invertir en arte. La alta costura se paga a precio de arte. Los propios diseñadores conciben su trabajo como arte. Quizá debamos sumar un octavo, de la misma manera que se hiciera en su momento con el cine, y afirmar taxativamente que la moda, la alta costura, la elegancia, los vestidos, los desfiles, etc. constituyen definitivamente el último arte.

Luces, cámaras... ¡y acción!

23 feb 2011

BREVE HISTORIA Y COMIENZOS

Siglo XIX: El cine es un arte moderno que apenas tiene dos siglos de historia desde que los hermanos Lúmiere dieron a conocer el primer cinematógrafo en 1985. La idea de capturar el movimiento por medios mecánicos era muy antigua; la técnica para captar la realidad por medios luminosos había sido ya desarrollada por los inventores del daguerrotipo y la fotografía, a mediados del XIX, pero sin mucho éxito. La primera presentación fue el 28 de diciembre de 1895 en París, y consistió en una serie de imágenes documentales, de las que se recuerdan las de unos trabajadores en una fábrica, y la de un tren que parecía abalanzarse sobre los espectadores, ante lo cual éstos reaccionaron con un instintivo pavor y asombro. Por un tiempo, el cine fue considerado como una atracción menor, empleado en la mayoría de las ocasiones como medio propagandístico por los Gobiernos, pero cuando George Mélies usó todos sus recursos para simular experiencias mágicas, creando rudimentarios pero eficaces efectos especiales, los nóveles realizadores captaron entonces las grandes posibilidades que este invento ofrecía.


Siglo XX: En esta época, los filmes eran de pocos minutos y metraje, trataban temas simples y eran de producción relativamente barata. Además, la técnica no había resuelto todavía el problema del sonido, por lo que las funciones se acompañaban con un piano y un relator. En este tiempo, surgieron casi la totalidad de los géneros cinematográficos que hoy conocemos (ciencia ficción, históricas o de época fueron las de más éxito en aquella época).

En Estados Unidos, el cine tuvo un éxito arrollador por una peculiar circunstancia social: al ser un país de inmigrantes, muchos de los cuales no hablaban inglés, tanto el teatro como la prensa o los libros les estaban vedados por la barrera idiomática, y así el cine mudo se transformó en una fuente de conocimiento muy importante para ellos.

Sabedor del éxito de este negocio y basándose en su patente sobre el kinetoscopio, Thomas Alva Edison intentó tomar el control de los derechos sobre la explotación del cinematógrafo. El asunto llegó a juicio y obligó a los productores independientes a emigrar hacia el Oeste, recientemente pacificado. En un pequeño poblado llamado Hollywood, encontraron las condiciones ideales para rodar: días soleados casi todo el año, multitud de paisajes que pudieran servir como locaciones y la cercanía con la frontera de México, en caso de que debieran escapar de la Justicia. Así nació la llamada Meca del Cine y Hollywood se transformó en el más importante centro cinematográfico del planeta.


A raíz de los mencionados acontecimientos empiezan a surgir compañías como la 20th Century Fox y la Metro-Goldwyn-Mayer (unión de los estudios de Samuel Goldwyn con Louis B. Mayer, actualmente en bancarrota). Estos estudios buscaron controlar íntegramente la producción fílmica. Así, no sólo financiaban las películas, sino que controlaban a los medios de distribución a través de cadenas de salas destinadas a exhibir nada más que sus propias películas. También contrataron a directores y actores como si fueran meros empleados a sueldo, lo que marcó la aparición del star-system (sistema de estrellas), en el cual las estrellas del cine eran promocionadas en serie, igual que cualquier otro producto comercial.

A lo largo de este siglo, el cine fue descubriéndose como forma de comunicación, de entretenimiento, de evasión y de control. Además, se fueron mejorando los procesos de elaboración de las películas, apareció el cine en color y se potenció la calidad del sonido.

Por otra parte, cabe destacar las principales tendencias cinematográficas, como el cine surrealista, impresionista, el underground estadounidense, el neorrealismo italiano, numerosas corrientes francesas o el cine posmoderno, entre muchas otras.


Siglo XXI: La generalización de las tecnologías relacionadas con el ordenador cambió la manera de hacer el cine tal y como se conocía. Los antiguos efectos especiales a base de maquetas y sobreimpresiones pasaron a ser desarrollados por computadoras. Las películas se han ido elaborando con técnicas innovadoras e medida que pasaban los años.

También es digno de mención el desarrollo de Internet para el cine: con él han aparecido nuevos conflictos ligados al cine, como la protección de la propiedad intelectual, dado que a través de la red las personas han aprovechado para descargarse películas de forma gratuita e incluso hacer negocio con ello. Esto ha provocado, en el último año sobre todo, una avalancha de movimientos en contra y a favor de que se controle esto, y actualmente se están creando leyes muy restrictivas al respecto (por ejemplo, en España tenemos la famosa Ley Sinde). Pero Internet también ha tenido efectos positivos, como la potenciación del cine independiente, pues los pequeños directores y aficionados pueden colgar sus películas para que sean vistas por otras personas, así como la facilidad de acceso a cualquier tipo de información sobre cine y todo lo relacionado con él.

Por otro lado, se debe mencionar la nueva forma de ver cine, el 3-D, que estos últimos años ha ido cobrando fuerza de tal forma que ahora la mayoría de las películas en cartelera pueden verse en 3-D. Esta técnica se basa en la proyección de películas que pueden ser percibidas con sensación de profundidad gracias a la visión estereoscópica. En el proceso de filmación, se emplean dos cámaras para captar la imagen desde diferentes perspectivas. Así, durante la proyección, los espectadores emplean algún filtro (unas gafas, por lo general) que separa las imágenes superpuestas para que sean recibidas por cada ojo independientemente. La corteza visual interpreta estas imágenes añadiéndoles la sensación de profundidad.

Igualmente, es importante mencionar que, a pesar de lo reciente que es este tipo de cine, ya se está trabajando en el conocido como 4-D, que incopora muchos otros efectos multisensoriales, desde ráfagas de viento o gotas de agua hasta sillones vibradores y logrados hologramas.


GÉNEROS DE CINE

El género cinematográfico es el tema general de una película que sirve para su clasificación, como los géneros de otros campos artísticos tienen su origen en la cultura clásica, en las tragedias y comedias de Grecia y Roma. Actualmente, no existe un consenso en cuanto a géneros cinematográficos se refiere y se da una compleja serie de clasificaciones. Una de ellas es la que expongo a continuación:
  • Por su estilo o tono: Drama, comedia, acción, aventuras, terror, miedo, misterio, romántica, musical, catastrofista o apocalíptica, suspense (thriller) y fantasía.
  • Por su ambientación: Histórica, policíaco, bélica, del Oeste (western), ciencia ficción, fantasía y deportiva.
  • Por su formato: De animación (dibujos animados a los que unos dobladores ponen voz) o en imagen real, cuyos actores son de carne y hueso.
  • Por su audiencia: Infantil, juvenil, familiar y adulta.
  • De culto: El término hace referencia a un tipo de cine que atrae a un pequeño grupo de devotos o aficionados o a aquél que sigue siendo popular con el paso de los años entre un determinado grupo de seguidores. Con frecuencia, la película no llega a alcanzar el éxito en su estreno, aunque no siempre es el caso; algunas veces la respuesta de la audiencia a una película de culto es algo diferente a lo que pretendían los creadores. Es normal que una película de culto presente elementos inusuales.

Todo ello ha dado lugar a la creación de un mundo donde triunfar es complicado, donde se requiere mucho dinero para lograr una meta y ser poco más que reconocido, donde una idea y saber cómo desarrollarla marca la línea entre el fracaso o el triunfo.


ACTORES, DIRECTORES Y PELÍCULAS

Por otra parte, cabe destacar a aquellos directores o actores que han marcado un antes y un después en la Historia del cine por sus películas revolucionarias e ideas atrevidas, con las que han captado al público y han encandilado a miles de seguidores, así como los actores, que son los responsables en gran parte de que la idea planteada por los directores vaya al cajón de los desastres – y, por consiguiente, al olvido – o se gane premios y alabanzas. En este apartado, os dejo unos enlaces para evitar hacer pesadas listas con infinidad de nombres, pues coincidiréis en que es imposible reducir las listas de mejores actores, directores y películas a un par de nombres, así que mirad las páginas con calma y disfrutad:


PREMIOS Y FESTIVALES CINEMATOGRÁFICOS

Dentro del mundo del cine, surgieron academias en diferentes países, dado que en dos siglos se había consolidado como otro pilar de la sociedad en cuanto a entretenimiento y cultura. Así, han nacido numerosos premios que han servido para galardonar y reconocer el trabajo de actores y directores, destacando:
  • Berlinale: Festival internacional de cine de Berlín.
  • Festival de Cannes: Internacional de cine.
  • Festival de Sundance: Cine independiente.
  • Globos de Oro: Premios de la prensa extranjera en Estados Unidos.
  • Mostra de Venecia: Festival internacional de cine.
  • Premios Bafta: Academia de cine británico.
  • Premios César: Academia de cine de Francia.
  • Premios Goya: Academia de cine español.
  • Premios Oscar: Academia de cine de EEUU.


VALORACIÓN PERSONAL

El cine es una forma libre de expresión como otra cualquiera, fomenta el arte y la imaginación a la vez que mueve cantidades de dinero inimaginables. En la actualidad, es una de las principales actividades de ocio entre la población; a pesar de que los precios han subido en los últimos años, es un pequeño hobby que la gente sigue permitiéndose y el cual todavía no parece haberse visto afectado por la crisis de manera tan notable como otros sectores. El cine te permite desconectar de la vida: vas y te sientas en la oscuridad y todos los ojos quedan fijos en esa pantalla enorme donde transcurre una historia, una historia ajena a ti, pero que la mayoría de las veces despierta emociones de toda clase. A priori parece algo absurdo, una mera distracción, pero en mi opinión es algo bastante profundo, puesto que a veces sientes una conexión con esa película o con el actor que aparece. Tal es su importancia que, a día de hoy, existen numerosos premios para el reconocimiento de los mejores, como se ha visto antes. Sin embargo, creo que la gente sigue sabiendo muy poco de cine y esto no debería ser así, porque ello limita nuestras posibilidades de emitir un juicio de valor con respecto a una película: cuanto menos sabes de algo, menos puedes opinar. Por ello, animo a todos a indagar sobre este arte tan contemporáneo, conocido y disfrutado a nivel mundial.

Y nosotros... ¿qué pintamos?

11 feb 2011

La pintura es una de las artes más antiguas que existen (de hecho, sólo la música es más antigua). Surgió con la necesidad humana de plasmar vivencias para lo posteridad, ya fuera por pura vanidad o para realizar advertencias. En sus más tiernos inicios, los pigmentos utilizados eran bayas, hierbas, sangre y semejantes elementos básicos. Sin embargo, con el paso del tiempo se ha avanzado en esta disciplina y en la actualidad se cuenta con toda clase de útiles para toda clase de soportes. Pero no nos adelantemos y comencemos por realizar un breve recorrido a través de la historia de la pintura:

El arte parietal primigenio es propio del continente europeo, siendo nuestro país, junto con Francia, uno de los más ricos en hallazgos de este tipo. Si bien las pinturas rupestres más longevas están en el país galo, concretamente en la llamada cueva de Chauvet, no podemos olvidar las famosas cuevas de Lascaux y, por supuesto, Altamira (imagen).

De la Prehistoria pasamos a las antiguas civilizaciones de Babilonia, Egipto, Grecia y Roma, esencialmente. Especialmente significativas son las representaciones de las catacumbas y pirámides egipcias (además, no debemos obviar que la escritura jeroglífica es también un arte pictórico), así como los mosaicos romanos, utilizados simplemente para adornar las paredes de las casas particulares, especialmente las de los más adinerados.

Indudablemente inspirado en el anterior, el arte románico, de carácter y finalidad perceptiblemente religiosos, se desarrolló prolíficamente durante los siglos XII y XIII, comenzando con las miniaturas que los monjes copistas añadían a sus manuscritos y sin olvidar mencionar los conocidos pantocrátores. Posteriormente, llegaría la pintura gótica, siendo inevitable mencionar la figura de Giotto, que fue decisivo en el paso de este estilo al esplendoroso Renacimiento italiano (finales del siglo XIII), basado en el equilibrio y el ideal de perfección (cánones de belleza grecolatinos), que se extendió gradualmente por el resto de Europa. Fue en esta época resplandeciente cuando aparecieron importantísimos artistas como Da Vinci, Michelangelo, Piero della Francesca, Durero, Tiziano, Rafael, Botticelli, Perugino y muchos otros.

Este estilo fue sustituido por el nada menospreciable Barroco de Poussin, Rubens, Velázquez, Caravaggio, Vermeer y Rembrandt, pero pronto se vería eclipsado por el Romanticismo, con pintores del calibre de Delacroix, si bien fue un movimiento, en líneas generales, que influyó más notablemente en la literatura.

A partir de inicios del siglo XX, aún de forma algo coetánea al Romanticismo, surgieron una serie de movimientos artísticos conocidos con el nombre de vanguardias o ismos, caracterizados sobre todo por su rebeldía y modernidad, el afán de sorprender e innovar. Por mencionar algunas de las corrientes más relevantes, cabe nombrar el realismo, naturalismo, impresionismo y simbolismo, precursores de las auténticas vanguardias propiamente dichas: cubismo, orfismo, dadaísmo (cuyo divertido y fantástico manifiesto se os ofrece aquí), futurismo, expresionismo, surrealismo, fauvismo, abstraccionismo, rayonismo, neoplasticismo y, ya en torno a mediados de siglo, minimalismo, fotorrealismo y el prestigiosísimo arte pop estadounidense.

En la actualidad, la clasificación es mucho más compleja. Como en el siglo pasado, no prima ningún estilo, sino que existe una convivencia de diversos movimientos pictóricos de índoles diversas. Creo que una especial mención merecen el arte conceptual y, sobre todo, el grafitti, primera expresión desde la Prehistoria de un arte urbano, sin necesidad de especialización, accesible a prácticamente cualquiera, aunque ilegal en la mayoría de casos.

Como se ve, resumir la historia de la pintura es complejo (y creedme que lamento mucho la gran cantidad de autores que no he mencionado), dada la gran cantidad de estilos, corrientes y géneros. De igual modo, puede añadirse, como ya se adelantaba, que existen distintos tipos de materiales, soportes y, sobre todo, técnicas: cera, acuarela, témpera, óleo, acrílico, temple, pastel, tinta, fresco...


Es indubitable que, como todo arte, la pintura ha influido notablemente en la sociedad. Sin embargo, a diferencia de, por ejemplo, la fotografía (hija de la pintura y madre del cine), carece de cercanía a los individuos comunes, es un arte elitista, de entendidos y para entendidos. Ello no significa que una persona común no pueda disfrutar con un cuadro, pero no puede en modo alguno compararse a la accesibilidad comprensiva del resto de artes. Por otro lado, en esta entrada se ha sido muy riguroso con la definición de lo que es arte, pero, de manera más amplia, nos encontraremos que, en realidad, la pintura – y el canto – es el único arte en el que prácticamente todas las personas han participado alguna vez. ¿Quién puede decir no haber hecho un dibujo jamás? Sin embargo, no todos han escrito (entendido de forma creativa, claro está) y mucho menos compuesto música. Por tanto, la consideración de la pintura, la perspectiva desde la que se analice y la definición que se tome son aspectos esenciales para el comentario de este arte, pues, tal y como se ha visto, la divergencia es radical dependiendo de qué se considere pintura.

Quizá ahí resida precisamente la principal cuestión que influye al arte en general: ¿Qué es arte? Para mí, arte es todo aquello capaz de crear, transmitir, sorprender. No es sólo arte lo que se ve en los museos, sino también lo que puede verse en las calles o incluso pegado con un imán al frigorífico de una casa cualquiera. En tanto que transmita algo, eso es arte, pues tal es su fin: la empatía emocional. Y si hay un arte en el que la intuición lo es todo, es la pintura, dado que cualquiera puede interpretar las palabras de un poema o una canción (algo distinto sería la música sin letra, por supuesto), pero la magia de la pintura reside precisamente en que transmite distintos sentimientos e impresiones a cada persona: no puede catalogarse emocionalmente. Creo de verdad que eso es lo que lo hace distinto. Lo curioso es que, al pensar en arte, es precisamente la pintura lo que nos viene a la cabeza, siendo el arte más complejo de todos, en mi humildísima opinión.

Para finalizar, como mi compañera, me gustaría dejaros un vídeo que ha llamado particularmente mi atención. Mis opciones eran reducidas (o amplísimas, según se mire), pero finalmente he optado por un minidocumental de menos de 3 minutos sobre las vanguardias, que me parece la corriente más interesante con diferencia. Espero sinceramente que os guste:

El arte de inmortalizar

La fotografía es un arte que requiere de una gran imaginación a la vez que de dosis de paciencia, ganas de aprender y alguna que otra pequeña habilidad. En definitiva, como cualquier otro arte.

Basada en las imágenes, permite infinitas posibilidades para representar o expresar lo que queramos, siempre que sepamos cómo. Una breve definición que he encontrado en la red refleja perfectamente este arte:

La fotografía es la ciencia y el arte de obtener imágenes duraderas por la acción de la luz. Es el proceso de capturar imágenes y fijarlas en un medio material sensible a la luz. Basándose en el principio de la cámara oscura, se proyecta una imagen captada por un pequeño agujero sobre una superficie, de tal forma que el tamaño de la imagen queda reducido y aumentada su nitidez.


Hoy en día, las posibilidades se han multiplicado; las tendencias y gustos son infinitos y las posibilidades que la informática permite han hecho que la fotografía explote, sea mucho más comercial, pero, a la vez, más perfecta… Para abordar el tema en profundidad, conozcamos muy brevemente su historia:

Podemos decir que la fotografía comenzó en 1839 en Francia con la sociedad industrial, gracias a Daguerre, aunque previamente se había inventado la cámara oscura. A partir de esta fecha, comienza a investigarse y mejoran las técnicas hasta que, en 1855, triunfa el colodión, nuevo sistema de captación de la imagen. Se utilizará hasta 1880.

En 1888, George Eastman lanza la cámara Kodak, cuyo mayor éxito es la introducción en el mercado del carrete de película fotográfica.

En 1907, la fábrica Lumière comercializa la fotografía en color.

En 1931, se inventa el flash electrónico, que se utiliza sobre todo cuando la luz existente no es suficiente para tomar la fotografía con una exposición determinada. El flash es una fuente de luz intensa y dura, que generalmente abarca poco espacio y es transportable.

En 1948, nace la fotografía instantánea de Polaroid, una cámara que revelaba y positivaba la imagen en tan solo 60 segundos.

Finalmente, en 1990, comienza la digitalización del ámbito fotográfico: las imágenes son capturadas por un sensor electrónico que dispone de múltiples unidades fotosensibles y, desde allí, se archivan en otro elemento electrónico, que constituye la memoria.

Encontraréis una información en detalle sobre la historia de la fotografía en la página de FotoNostra.

En la actualidad, prácticamente cualquier fotógrafo que pretenda una gran extensión de su obra recurre a la fotografía digital; ya es un pasado casi olvidado la analógica, aunque hay quien se resiste a modernizarse. La Era de Internet ha propiciado mucho la difusión de la fotografía, sobre todo por redes sociales como  Flickr (muy recomendable su visita), dedicados en exclusiva a la difusión de fotos . Además de Internet, los fotógrafos cuentan con infinidad de programas de retoque fotográfico, capaces de crear obras nada parecidas a la original. Destacamos Photoshop, que cuenta con numerosos tutoriales en la red, de fácil acceso, y, pese a no ser muy intuitivo, no resulta muy complejo. Otros programas serían Illustrator, PhotoInstrument, Photoscape…

Actualmente, las tendencias fotográficas fundamentales son: el reportaje, la abstracción formal sobre la base de detalles aislados de escenas y objetos corrientes, la fotografía narrativa de filiación romántica y las fotografías en color. En realidad, las posibilidades actuales de la fotografía son incalculables: las exposiciones se suceden una tras otra, los concursos acogen a participantes de todas las edades, en todas las categorías y niveles... Se ha producido una internacionalización de este arte y sus repercusiones son evidentes. Desde los imprescindibles fotógrafos de prensa, pasando por los publicistas, los reporteros documentales, etc. hasta los artistas en el más puro sentido de la palabra.

El sentido de esta pequeña entrada es mostraros un conjunto general de este arte, intentar captaros como nuevos fotógrafos o hacer que os pique ese gusanillo que nosotros, los fotógrafos, llevamos y que nos mueve a querer expresar todo lo que sentimos mediante imágenes. Somos tan diversos como creativos, pero, ante todo, estamos deseosos de que nuestras imágenes os transmitan algo distinto, algo bello, algo extraño, algo que nos emociona… Es nuestra forma de desnudarnos al gran público, es nuestra forma de mostrarnos como somos, qué sentimos, qué queremos inmortalizar. Porque lo que queremos, en el fondo, es lo mismo que desea cualquier otro artista: crear algo eterno, bello, sublime, que perdure en el tiempo, que haga historia.

Aquí os dejo algo mío… de cuando empecé a fotografiar y creía que por cosas como esta valía la pena seguir fotografiando, intentando crear algo nuevo… Retratar este mundo.

 

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