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Con la música a otra parte

9 mar 2011

Con este título, guiño a mis compañeros del blog Con la música a otra parte, comienzo mi entrada. En el Diccionario de la Real Academia Española, se encuentran muchas acepciones de la palabra música, de las que me han parecido más apropiadas las siguientes:
  1. Melodía, ritmo y armonía, combinados.
  2. Sucesión de sonidos modulados para recrear el oído.
  3. Arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos, o de unos y otros a la vez, de suerte que produzcan deleite, conmoviendo la sensibilidad, ya sea alegre, ya sea tristemente.

Lo que está claro es que la música está íntimamente ligada al ser humano. Sin embargo, resulta difícil ncontrar la primera manifestación musical en la Historia, por lo que, para ello, analizaré la Historia de la música en las diversas etapas de la Historia de la Humanidad:

PREHISTORIA

Se han encontrado evidencias de que en la Prehistoria ya existía la música. Posiblemente, el hombre descubriera la música en el momento en que descubrió el lenguaje. Modulando la voz de distintas formas (a imitación de los cantos de las aves) y combinándolo con distintos movimientos, encontraba el ser humano una forma de exteriorizar sus sentimientos. Al principio, no existían instrumentos musicales y seguramente la música estaba constitutida por la voz y la percusión conseguida mediante golpes corporales.

En el municipio de El Cogul (Lérida), se han encontrado pinturas rupestres que representan una danza. Las primeras composiciones musicales acompañarían textos poéticos, aunque esas composiciones se han perdido. También hay constancia de que hace ya 5000 años en Sumeria existían instrumentos musicales de percusión y cuerda (lira y arpa). Así, los primeros instrumentos musicales pueden clasificarse en:
  • Autófonos: Producen sonidos por medio de la materia con la que están construidos (instrumentos de percusión construidos de hueso).
  • Membranófonos: Construidos con una membrana tirante sobre una caja de resonancia (tambores).
  • Cordófonos: Instrumentos de cuerda (lira, arpa).
  • Aerófonos: El sonido se origina por vibraciones de una columna de aire (flauta).

EDAD ANTIGUA


Los antiguos griegos atribuían a la música propiedades mágicas. Para ellos, la música podía curar enfermedades, modificar la conducta de las personas... Sus dioses, asimismo, estaban muy relacionados con la música. Según los griegos, el inventor de la música fue el dios Hermes, que construyó una lira con el caparazón de una tortuga. Sin embargo, Apolo le cambió la lira por un rebaño de vacas, por lo que el dios solar siempre aparece representado con una lira. Conforme a la leyenda, Hermes fue quien entregó la música a los hombres.

Otro dios, Pan, es protagonista de una leyenda musical. Cuando su amada Siringe murió, se convirtió en caña, y Pan la convirtió en una flauta formada por varios tubos: la flauta de pan.

La música griega estaba siempre acompañada de poesía y danza. Aparecieron los aedos (juglares), que, acompañados de una lira, cantaban la historia de Grecia y sus leyendas a cambio de una limosna. También aparecieron los rapsodas, como Homero, que componían poemas épicos o cantaban los poemas ya existentes. La diferencia entre ambos se encuentra en que estos últimos no utilizaban instrumentos musicales.

La música griega era monódica, ya que todas las voces cantaban una misma melodía. Su forma de notación era alfabética, indicando los distintos tonos con letras distintas, y su sistema musical se basaba en modos, posible origen de las escalas.

La danza era muy importante en la vida de los griegos, aunque no se conservan textos que expliquen cómo eran. En cuanto a los instrumentos, algunos de ellos fueron la lira, la cítara, el aulós, la flauta de pan, el crótalo, el cimbal...

Cuando Roma conquistó Grecia, adoptó gran parte de su cultura, pero sin aportar nada nuevo a la música. Los romanos utilizaban la música en sus fiestas, en representaciones teatrales al estilo griego, etc.


EDAD MEDIA


Durante el largo período de tiempo que abarca esta era histórica, hay que distinguir:
  • Música religiosa: Tiene como finalidad la alabanza a Dios y la transmisión de la doctrina cristiana. Es una música vocal, sin instrumentos. Dentro de la música religiosa, se diferencian:
    • El canto gregoriano, que debe su nombre al Papa San Gregorio Magno, que recogió toda la música litúrgica. Es el canto oficial de la Iglesia Católica, vocal, sin instrumentos, monódica, sin ritmo fijo (viene marcado por el texto). Es un canto en latín. Su sistema musical se basa en ocho modos, heredados de los antiguos griegos.
    • La música polifónica, que surge a finales del siglo XI. Varias voces cantan distintas melodías.
  • Música profana: Se desarrolla de manera paralela a la religiosa. Es interpretada por:
    • Trovadores: Poetas-músicos que generalmente formaban parte de la nobleza. Surgen en la Provenza, en el sur de Francia. Cantaban temas como el amor platónico e historias caballerescas. En España, los trovadores se desarrollaron de manera especial en Galicia, donde sus composiciones se denominan cantigas. Los trovadores más importantes son Adam de la Halle, Jaufre Rudel, Ricardo Corazón de León, Alfonso X el Sabio...
    • Juglares: Músicos ambulantes que tocaban instrumentos, cantaban, hacían magia, malabares... Eran de clase baja y cantaban las composiciones de los trovadores. Actuaban en las plazas de los pueblos.

Como instrumentos medievales, destacaron el laúd, la viela, el arpa, la chirimía, la pandereta... Además, fue en esta época cuando el monje benedictino Guido d'Arezzo ideó el pentagrama y puso nombre a las siete notas musicales a partir del poema "Himno a San Juan Bautista":

"Ut queant laxis
Resonare fibris
Mira gestorum
Famuli tuorum
Solve polluti
Labii reatum
Sancte Ioannes."


RENACIMIENTO


En esta etapa que se caracteriza por el incremento de la cultura musical, establecido por las ideas humanistas y la invención de la imprenta. También se desarrolla la música profana en detrimento de la religiosa. La música se va haciendo más compleja, lo que obliga a los músicos a especializarse y dedicar su vida a la música.

Con respecto a la música religiosa, el alemán Lutero rompió relaciones con Roma en 1519, surgiendo así el protestantismo. Esto afectará a la música religiosa de distintos modos: el alemán se utiliza en las celebraciones religiosas, se evita la música polifónica compleja, surge la coral (música a cuatro voces)... Paralelamente, surge el anglicanismo cuando el rey inglés Enrique VIII se ve contrariado por la Iglesia. La Iglesia anglicana desarrolló el anthem, un motete a cuatro voces. Ante esta situación, la Iglesia Católica convocó el Concilio de Trento, en el que se establecen las directrices de la Iglesia, lo cual afectó también a la música: se utilizaba el latín, se evitó la polifonía compleja, se prohibían los cantos profanos en las celebraciones... Los cantos católicos más importantes fueron el motete y la misa.

Por otro lado, la creciente música vocal profana variaba estilísticamente entre países, al contrario que la música religiosa, que siempre ha tenido un cierto carácter internacional. En Italia, destaca el madrigal, una polifonía compleja escrita para cuatro o cinco voces que suelen cantarla a capella, sin instrumentos, aunque puede ir acompañada de ellos. Se compone de cuatro o cinco frases, seguidas de un estribillo o ritornello. Destaca en el género Claudio Monteverdi.

En Francia, cobra importancia la chanson, una forma polifónica con acompañamiento instrumental cuyo compositor más importante fue Clement Janequin. Por su parte, en España nace el estribillo, que en su origen no tenía nada que ver con la Navidad. Era una composición homofónica a cuatro voces con estructura de estribillo-copla-estribillo. El compositor más representativo de este género es Juan del Enzina. También destacan otros géneros como el romance o la ensalada.

En cuanto a la música instrumental, comienza a resurgir durante esta época, diferenciándose:
  • Piezas adaptadas de obras vocales: Estaban escritas para varias voces y se las modifica para poder ser acompañadas por un órgano u otro instrumento de teclado. Destacan el ricercare y la canzona.
  • Piezas basadas en la improvisación: Se improvisaba a partir de una melodía dada o bien sin referencia alguna. Destacan la fantasía y la toccata.
  • Piezas basadas en la variación: Se parte de un tema sencillo que se va repitiendo con pequeñas modificaciones. Destacan las diferencias del compositor español Antonio de Cabezón.
  • Piezas creadas para la danza: Destacan la gallarda, la zarabanda, la pavana, el branle, la tarantela, la alemanda...

Como instrumentos renacentistas, cabe mencionar la flauta dulce, la trompeta, la chirimía, el sacabuche, la viola da gamba, la guitarra, la vihuela, el laúd, el clavicémbalo...


BARROCO


Musicalmente hablando, esta época se encuadra entre el estreno de la ópera "Orfeo" de Monteverdi y la muerte de J. S. Bach. La música religiosa sigue teniendo un gran peso; de hecho, se desarrolla el policoralismo, técnica que surge en la iglesia de San Marcos (Venecia). Un ejemplo de obra que utilice esta técnica es "La misa de la catedral de Salzburgo" de Orazio Benevoli. También surgen tres géneros nuevos:
  • Oratorio: Se podría decir que es una ópera religiosa, con algunas particularidades (los textos son religiosos, no se escenifica, existe la figura de un narrador...).
  • Pasión: Es un oratorio cuyo único tema es la Pasión y la muerte de Jesucristo. Destacan Johann Sebastian Bach ("La Pasión según San Mateo" y "La Pasión según San Juan") y Georg Friedrich Haendel ("El Mesías").
  • Cantata: Significa literalmente "música para cantar", en contraposición a la sonata. Surge como música vocal profana, pero los compositores protestantes lo adaptan cambiando el texto. Tiene las mismas características que el oratorio, pero es más breve. Destacan Johann Sebastian Bach ("Cantata 147, Jesus bleibet meine freude") y Georg Philipp Telemann.

En Italia, nace la eminente ópera a comienzos del siglo XVII. Su antecedente más importante era el entremezzo, unas obras breves que se representaban en los intermedios de las representaciones teatrales. Estos entremeses irían tomando importancia y alargando su duración hasta la primera ópera conocida, que, a día de hoy, es "Dafne" de Jacopo Peri, estrenada en 1597. En 1607, se estrena "Orfeo" de Monteverdi, la primera gran ópera. Monteverdi también compuso otras óperas como "La coronación de Popea" y "El retorno de Ulises".

Según los entendidos, la ópera se compone de una breve obertura instrumental, seguida de los recitativos de los solistas y las arias, en que el solista expresa vistosamente sus sentimientos. Entre fragmentos, se sitúan interludios instrumentales. Igualmente, cabe mencionar la existencia de dos tipos esenciales de ópera: la seria, basada en héroes y argumentos mitológicos, compleja y preferida por la aristocracia (por ejemplo, "Orfeo"); y la bufa, con referentes cotidianos, más sencilla y preferida por el pueblo (por ejemplo, "La serva padrona" de Giovanni Battista Pergolesi). En añadidura, este género variaba en función del país: en Francia, donde era llamado tragidie lyrique, se introdujo el ballet, siendo el compositor más destacable Jean-Baptiste Lully; en Alemania, nació el Singspiel, derivado de la ópera bufa; en Inglaterra, triunfó Henry Purcell con obras como "Dido y Eneas"; finalmente, en España, dio lugar a nuestra zarzuela, que mezcla partes cantadas y habladas. La zarzuela es un género típicamente español que ha dado compositores como Ruperto Chapí, Francisco Barbieri, Emilio Arrieta...

En lo tocante a la música instrumental, se diferenciaba entre:
  • Música para instrumentos solistas: Se escribe solo para un instrumento. Uno de los géneros más importantes es la fuga, desarrollada por Bach.
  • Música de cámara: Música representada por dos o más artistas, sin llegar a un grupo numeroso. Destinada a ser representada en salas pequeñas, era el género preferido por la nobleza.
  • Música de orquesta: La orquesta es un grupo de instrumentos de las tres familias. Como formas orquestales, son relevantes la suite (sucesión de danzas, en la que destaca Bach), la sonata (Arcángelo Corelli) y el concierto, que podía ser concerto grosso (se establece un contraste entre el solista y la orquesta; destacan los "Conciertos de Brandenburgo" de Bach) o concerto a solo (un solo instrumento que contrasta con la orquesta; destaca "Las cuatro estaciones" de Antonio Vivaldi).

Como instrumentos del Barroco, destacan el oboe, el clarinete, el órgano, el violín...


CLASICISMO


El Clasicismo abarca desde la muerte de Bach hasta la de Beethoven. En esta época, no se producen grandes cambios en la música religiosa. Se siguen desarrollando los mismos géneros, entre los que destaca especialmente la misa. Un tipo especial de misa es el réquiem funerario, siendo imposible no mencionar el famoso "Réquiem" de Mozart.

A mediados del siglo XVIII, el público empieza a estar descontento con la enorme complejidad que ha adquirido la ópera seria. En 1752, un grupo de ópera presentó "La serva padrona" de Pergolesi, creándose dos bandos enfrentados, lo que se dio en llamar la "querella de los bufones". En este contexto, surgió la figura de Christoph Willibald Gluck, que propuso una reforma: utilizar música sencilla, evitar contrastes, simplificar argumentos...

La ópera bufa, por su parte, tomando como modelo "La serva padrona", alcanza su máxima expresión con las óperas de Wolfgang Amadeus Mozart. Ya que los argumentos recogen temas de la vida cotidiana, se utiliza el idioma de cada país. En el caso de Mozart, escribió óperas bufas en italiano ("Las bodas de Fígaro") y alemán ("La flauta mágica").

Finalmente, la música instrumental se da en forma de música de cámara y orquesta, siendo relevante en esta última la incorporación de elementos como el crescendo o el diminuendo, que aumentan las posibilidades tímbricas de la orquesta. Como subgéneros orquestales más significativos, se ha de aludir a la sonata (Mozart, Beethoven...) y a la sinfonía (Haydn, Mozart, Beethoven...).



ROMANTICISMO


Éste fue, posiblemente, uno de los períodos más prolíficos en la Historia de la música. En la ópera italiana, surgieron como recursos el bel canto (Gioachino Rossini, Vincenzo Bellini, Giuseppe Verdi...) y el verismo de Puccini ("Tosca", "Madame Butterfly"...). En Francia, cobró relevancia la Gran Ópera con compositores como Georges Bizet ("Carmen"), y la opereta, con Jacques Offenbach ("La bella Helena" y "Los cuentos de Hoffmann"). De igual modo, en Alemania destacaron Carl Maria von Weber ("El cazador furtivo") y Richard Wagner, gran compositor por excelencia de la ópera alemana, con "Tristán e Isolda", "Tannhauser" y la tetralogía de "El anillo de los Nibelungos".

En el género instrumental, apareció el lied (en alemán, canción), obra breve escrita para voz y piano que llevó a la fama a compositores de la talla de Franz Schubert, que compuso más de 600 obras de este tipo. A pesar de que el género mayoritario fue la música de cámara, no se puede ningunear la importancia del virtuosismo de Franz Liszt o Frederic Chopin o del lirismo de Chopin y Robert Schumann. Además, fue en esta época cuando surgió la llamada música programática, siendo especialmente significativos la sinfonía programática (Héctor Berlioz) y el poema sinfónico (Liszt, Mussorgsky, Rimsky-Korsakov, Strauss...).


SIGLOS XX-XXI

Ya entrados en la fase contemporánea de la Historia musical, comienza a surgir un género que iría ganando importancia, la música expresionista, que pierde los elementos melódicos y armónicos con un uso constante de disonancias. Por mencionar a algún autor, puede nombrarse a Arnold Schoenberg. En contraposición, existe una música impresionista, con melodías desdibujadas, armonía libre, acordes incompletos, instrumentos orientales, etc. Es éste el género de grandes como Claude Debussy y Maurice Ravel ("Bolero").

Por otra parte, nace en Nueva Orleans (EEUU) el jazz de la combinación de la música estadounidense (blues), africana y europea. Se desarrolla a partir de la improvisación basada en música religiosa (sobre todo, del vudú) y profana traída de África, los instrumentos orquestales estadounidenses... Los primeros grupos musicales que tocaron música jazz se caracterizaban por poseer una sección rítmica cuya función no era melódica y que evolucionaría hasta componerse de piano, contrabajo y batería. Como músicos, destacan Louis Armstrong, King Oliver, Buddy Bolden...
 
Ya en la década de los '50, surgen el rock&roll y el rockabilly, que dieron origen al actual rock. El rock&roll deriva del rhythm&blues (R&B), que a su vez deriva del jazz. Hay quien dice que su origen está en el grupo Bill Haley and the Comets ("Crazy Man Crazy", "Rock Around the Clock"). También contribuyeron al origen del rock&roll Little Richard y Elvis Presley ("Heartbreak Hotel", "Jailhouse Rock"), Chuck Berry, Buddy Holly, Fats Domino,...

En los años '60, aparece el que probablemente sería el más grande grupo de rock de la historia: The Beatles, cuarteto formado por Paul McCartney, George Harrison, John Lennon y Ringo Starr, autores de hitos musicales como "Yellow Submarine", "Yesterday", "She Loves You"... También aparecen The Rolling Stones ("I Can't Get No Satisfaction"), The Who ("My Generation"), The Doors ("The End"), Bob Dylan ("Blowing in the wind"), Simon & Garfunkel ("The sound of silence"), AC/DC ("Highway to hell"), Jimmy Hendrix ("Foxy Lady"), Neil Young ("Rockin'In The Free World"), Led Zeppelin ("Stairway to Heaven")...


En los años '70, aparecen Black Sabbath ("Iron Man"), Queen ("We are the Champions", "We will rock you"), Deep Purple ("Smoke on the water"), Pink Floyd ("The Wall"), Bob Marley ("Three Little Birds"), The Police ("Message In A Bottle"), U2 ("Magnificent", "Vertigo"), etc., y en los '80 cabe nombrar a Bon Jovi ("Livin' on a prayer", "It's my life"), REM ("Losing my religion"), Michael Jackson ("Billie Jean", "Thriller"), Madonna ("Like a virgin"), Red Hot Chili Peppers ("Californication", "Give It Away") y Guns N' Roses ("Welcome to the Jungle"), entre muchos otros.
Durante los '90, proliferaron grupos del estilo de Rage Against The Machine ("Killing In The Name"), Nirvana ("Nevermind", "Smell like teen spirit"), Oasis ("Wonderwall", "Don't Look Back In Anger"), The Chemical Brothers ("Galvanize"), Green Day ("American Idiot", "Boulevard of broken dreams"), Coldplay ("Viva la vida"), Muse ("Map of your head"), KISS ("I was made for loving you")...

En la década de los 2000, aparecen The Strokes ("You Only Live Once"), The White Stripes ("Seven Nations Army", "The hardest button to button"), The Vines ("Outtathaway"), The Hives ("Hate To Say I Told You So", "Tick Tick Boom"), Kings of Leon ("Use Somebody", "Sex on Fire"), Franz Ferdinand ("Take Me Out", "No You Girls"), Arctic Monkeys ("Fluorecent Adolescent", "Brianstorm")...

En España, durante la segunda mitad del siglo XX, destacan Raphael ("Como yo te amo", "Yo soy aquél"), Julio Iglesias ("La vida sigue igual", "Gwendolyne", "Un canto a Galicia"), Karina ("El baúl de los recuerdos"), Miguel Ríos ("Himno a la alegría", "Bienvenidos"), Alaska con sus cuatro grupos (Kaka de Luxe, Alaska y los Pegamoides, Alaska y Dinarama y la reciente Fangoria, autores de canciones como "Bailando" o "A quién le importa"), Loquillo ("Rock&Roll Star"), Los Nikis ("El Imperio Contraataca", "La naranja no es mecánica", "Por el interés te quiero Andrés"), Gabinete Caligari ("Cuatro Rosas", "Al calor del amor en un bar"), Los Secretos ("Déjame"), Mecano ("Hijo de la luna", "Aire", "Cruz de navajas"), Alejandro Sanz ("Corazón partío"), La Oreja de Van Gogh ("Cuéntame al oído", "Dile al Sol"), El Canto del Loco ("Zapatillas", "Volverá"), Estopa ("La raja de tu falda", "Vino tinto", "Pastillas de freno") y muchísimos más que no menciono por falta de espacio.

El cine de culto no nace, se hace

7 mar 2011

El cine de culto no puede considerarse un género propiamente dicho como los demás, ya que se compone de películas que con el paso del tiempo han adquirido gran popularidad, atrayendo a un grupo de devotos o aficionados al cine. Con frecuencia, la película no alcanza mucho éxito en su estreno y la respuesta de la audiencia a una película de culto no suele ser la esperada por los creadores.

Este tipo de cine suele presentar temáticas inusuales. Una película alcanza el estatus de ser considerada de culto según la acogida que tenga entre la audiencia y de cómo evolucione a lo largo del tiempo, es decir, si se olvida o si permanece. Esto hace que sea difícil calificar una película como de culto; el factor clave para su definición sería, como ya he mencionado, que la película siguiera teniendo tirón al cabo de los años entre los aficionados al cine. Si esto ocurre, la película perdura para siempre. También se puede utilizar el término para designar a aquellas películas que hayan influido en la forma de hacer cine, aunque muy pocas lo han logrado hasta ahora.

Muchos consideran que sin duda la primera película de culto fue The Rocky Horror Picture Show (1975), la cual combina elementos de ciencia ficción, terror, travestismo, homosexualidad e incesto, temas curiosamente desarrollados en forma de musical. El personaje principal es el Dr. Frank N. Furter, un científico loco travesti de otro planeta. Se trata de uno de los ejemplos más representativos y populares del cine de culto, porque se sale de todo molde conocido hasta entonces. Aunque, a raíz de ésta, muchas otras películas o directores se han ganado su sitio VIP en el cine de culto, como Blade Runner (1982) del director Ridley Scott, protagonizada por Harrison Ford y cuya banda sonora creó Vangelis (el cual ya había ganado un Oscar el año anterior por la música de la película Carros de fuego), o La naranja mecánica (1971-1999) de Stanley Kubrick, al que se le consideraba un perfeccionista obsesionado con los detalles y la calidad del producto.

"El cine de culto no se hace, sino que nace". Esto se debe a que una película adquiere ese rango gracias al público. Un director no puede elegir crear una película de culto, no es un género que se elija; por el contrario, convertirse en película de culto es un privilegio que alcanzan unos pocos. Si atendemos a su definición más genérica, es una cinta de bajo presupuesto con bajas expectativas comerciales que, por misterios de la vida, repercute en amplios sectores de la cinefilia y alcanza una importancia que se prolonga durante décadas.


Actualmente existe todo un mercado y sistemas de información de las películas de culto. Hollywood está tomando nota de ello, así como lo hizo hace unos años con el cine independiente. Pero, aun así, el cine de culto depende de culturas específicas, de gremios, generaciones, países y hasta ciudades. Cada nueva generación de jóvenes descubre y rinde culto a películas como El club de la lucha, Clerks, Taxi driver, El cuervo o Trainspotting. Son películas que se han salido del molde y que convocan a la secreta complicidad de los cultistas, quienes no se cansan de verlas, admirarlas y comentarlas. Es la cinefilia un estado obseso y un poco enfermizo, se trata de una suerte de espectador radical, al que le gusta formar guetos y trascender una película de la misma forma que ella lo ha hecho con el cine, no importa si por carencia o por exceso.

Oscar versus Goya: «And the winner is...»

6 mar 2011

Mucho se ha hablado de los Oscars este año: se les ha tachado de predecibles y poco emocionantes, pues todos preveíamos qué películas iban a llevarse una de las preciadas estatuillas. Pero, ¿qué sabemos de su historia, aparte de que se celebran anualmente y que asisten a la entrega todas las estrellas de cine?

Esta celebración se remonta al año 1928, cuando se decidió que este arte debía empezar a premiarse como cualquier otro. El premio otorgado es una estatuilla dorada que representa a un hombre desnudo sujetando una espada, la cual sostiene sobre un rollo de película de cinco radios. Cada radio simboliza una de las ramas originales de la Academia: directores, actores, productores, guionistas y técnicos. Fue elaborada en ese primer año por el escenógrafo de la Metro Goldwyn Mayer Cedric Gibbons. A partir de 1931, se conocería con el nombre de Oscar al exclamar Margaret Herrick que se parecía a su tío Oscar nada más verla.

A lo largo de los años, se han repartido numerosos premios, pero muchos han expresado en ocasiones su descontento con las decisiones de la Academia, ya que existen directores y actores considerados como genios del séptimo arte, como por ejemplo Alfred Hitchcock, Orson Wells, Charles Chaplin, Lauren Bacall o Cary Grant, entre otros, que no ganaron el premio, a pesar de merecerlo en diversos momentos, o fueron ignorados en las nominaciones. Aparte de los Oscars corrientes, están los Oscars honoríficos, destinados a premiar circunstancias particulares que, según la Academia, no podrían ser recompesadas con las estatuillas normales. Personalmente, encuentro esto un tanto absurdo, pues creo que algunos de los mencionados anteriormente tenían mucho más talento y se merecían al menos un Oscar. Es decir, ¿en serio el gran Chaplin no se merecía un Oscar? Aunque, con el poco apego que le tenían en EEUU, no me extraña que no recibiera una de las estatuillas doradas...

Año tras año, la ceremonia nos deleita con anécdotas y algún hecho memorable. La primera ceremonia no tuvo cobertura en directo a través de los medios, pero aquel acto despertó un gran interés entre el público y desde entonces se emiten en directo. Toda la Academia participa en la votación de los premios; ésta se hace en secreto y los resultados se presentan en la ceremonia cada primavera. Los presentadores hacen la ceremonia más amena con su ingenio y humor para todos los públicos; crean expectación y, luego, con la frase "And the Oscar goes to..." desvelan al ganador (aunque esta frase sólo data de 1988, ya que antes se solía decir simplemente "And the winner is...").

Previamente a la ceremonia, hay un desfile de gente relacionada con el mundo del cine, que se viste con sus mejores galas (deben hacerlo, puesto que por un día se convierten en el centro de todas las miradas y luego, en función de su aspecto, serán criticados o alabados, lo que me parece un poco superficial, pero así están las cosas...). Sólo una vez se ha suspendido el habitual desfile de estrellas por la alfombra roja previo a la gala. Fue en 2003: acababa de estallar la guerra contra Irak y los organizadores de la ceremonia pensaron que lo mejor era restar frivolidad al acto cancelando dicho desfile.


LOS MÁS PREMIADOS

La persona que más ha sido recompensada por la Academia fue Walter Elias Disney: obtuvo 26 Oscars y 60 nominaciones. Además, recibió varios Oscars honoríficos, pudiendo destacarse el otorgado por la invención de Mickey Mouse y el que se le entregó por Blancanieves y los siete enanitos, que estuvo acompañado de siete miniestatuillas. Entre los actores, el récord lo tiene Katherine Hepburn con 4 oscars y 12 nominaciones, aunque la actriz más nominada ha sido Meryl Streep, en 13 ocasiones. En cuanto a las películas, sólo tres se han llevado los cinco premios más importantes (mejor película, mejor actor, mejor actriz, mejor guión y mejor director): Sucedió una noche (1934), Alguien voló sobre el nido del cuco (1975) y El silencio de los corderos (1991).

Cabe destacar un dato que me llamó la atención: el actor Marlon Brando Jr. ganó un Oscar en 1973 por su interpretación en El Padrino, pero éste no fue a recogerlo, porque decía que Hollywood discriminaba a la población india. No acudió a la ceremonia y, en su lugar, mandó a una mujer india, Sacheen Littlefeather, que más tarde sería conocida por el nombre de María Cruz.


LOS GOYA, NUESTROS OSCARS

A imitación de otros países, la Academia de Cine Español decidió crear también sus propios premios: los Goya. La primera edición tuvo lugar el 16 de marzo de 1987 en el Teatro Lope de Vega de Madrid. Los Goya, al igual que los Oscars, han servido para reconocer el trabajo de nuestros artistas durante años. Se configuran también tras la votación secreta de los miembros de la Academia, fundada por profesionales relevantes de la cinematografía española en 1985. Su primer presidente fue Luis García Berlanga, mítico director y guionista valenciano.

El nombre del premio tiene más fundamento que el de los Oscars: se le puso el nombre de Goya para emular el prestigio de otros galardones internacionales, aprovechando la proyección mundial del pintor aragonés y reconociéndole su impronta visionaria en el diseño del encuadre cinematográfico.

Convocatoria tras convocatoria, los Goya han consolidado su prestigio. La profesionalización del evento se ha hecho patente con la esponsorización de diversas marcas y empresas comerciales, que han aportado dinamismo y exposición mediática al evento. Como todo, para que algo se venda bien, es necesario un buen vendedor; por ello, como en los Oscars, aquí también hay un presentador que ameniza la velada.

En relación a la gala, como se suele decir que no hay dos sin tres, no hay Goya sin controversia: hace unos años, las quejas contra el gobierno de José María Aznar; otro año, el descontento con una de las películas nominadas, Pelota vasca, que mostraba a los asesinos como víctimas, apareciendo en la ceremonia muchas pegatinas que rezaban "ETA no"... La de este año, como todos sabemos, ha sido en contra de la Ley Sinde. Desde el exterior, una multitud de personas con máscaras del protagonista del film V de vendetta se manifestaban, como ya hicieran los ciudadanos de la película, pero sin duda lo más impactante del evento fue la ya esperada dimisión de Álex de la Iglesia como presidente de la Academia debido a sus discrepancias con la ministra de cultura Ángeles González-Sinde.


En mi opinión, creo que debemos aprender a separar unas cosas de otras, pues no era la primera vez que en España esta ceremonia se veía afectada por cuestiones políticas, como he dicho antes. Y es que la política es una cosa y el cine otra, y creo que debería ser mucho mayor la distancia entre ambos. En comparación, creo que los Oscars son mucho más profesionales, por decirlo de algún modo (aunque con ello no pretendo desvirtuar nuestros premios), porque ellos saben darle a cada cosa el sitio que le corresponde, y cuando deben darse unos premios de cine, que no es más que cultura en estado puro, no debe influir nada más, o al menos debe intentarse. Bastante contaminada está la política y lo siento si parezco radical, pero así pienso a día de hoy para que encima contamine otros aspectos de nuestra sociedad, como lo es este gran arte.

Aunque en sus orígenes las similitudes son bastantes, como que ambos premios se crearan con el objetivo de reconocer el esfuerzo de personas que con su trabajo consiguen captar la antención de miles de personas, he de decir que no me termina de convencer la idea de que sólo se pueda premiar a una persona. Está claro que no todos pueden ganar, pero por culpa de estas ceremonias selectivas muchos grandes artistas han quedado sin el reconocimiento que merecían, quizá simplemente porque preferían estar al margen de ciertos círculos sociales y, en consecuencia, no se ganaron la simpatía de los académicos, quedando en parte olvidados o relegados a un segundo plano. Por eso, creo que no debemos fiarnos muchos de estos premios a la hora de escoger películas, sino simplemente guiarnos por otras cuestiones más de fiar, pues estos galardones ocultan más de lo que parece.

Para finalizar, os dejo el discurso de despedida de Álex de la Iglesia para que podáis disfrutarlo:

Ilustr-arte

5 mar 2011

Desde este blog, queremos transmitiros un enfoque innovador con respecto a las artes. Si bien os contamos el recorrido histórico de las distintas disciplinas, dado que sin ello sería imposible comprender su evolución, nuestra intención es ir más allá de lo que todo el mundo conoce por arte. En el caso de la pintura, no sólo debemos considerar los cuadros de los museos como arte, sino que también hay que tener en cuenta muchas otras manifestaciones artísticas. Para la entrada de hoy, he escogido la disciplina de la ilustración (sin mayúscula), que todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos disfrutado.

Nuevamente, hemos de remontarnos a la Prehistoria, ya que las pinturas ruprestes son las primeras historietas de la historia; al fin y al cabo, solían relatar acontecimientos acaecidos que se consideraban importantes. Podríamos, por tanto, decir que eran historietas de carácter histórico-religioso.

Entre las antiguas civilizaciones, los más destacables fueron los mayas, incas, aztecas y egipcios con sus jeroglíficos, generalmente de contenido religioso. No obstante, los murales y relieves grecolatinos también poseían una función similar y no podríamos pasar sin mencionarlos.

Ya en el Medievo, los tapices europeos, chinos y árabes narraban auténticas historias, a menudo ficticias o legendarias, dignas de "Las mil y una noches". También debe aludirse a los manuscritos iluminados o miniados, la escritura mixteca y, sobre todo, la xilografía o grabado sobre madera.

Las primeras historietas impresas no aparecerían hasta el siglo XVI con los pliegos de cordel y las aleluyas. Se comenzaron a crear pinturas en serie (a modo de viñetas de cómic) y se introdujo el globo de diálogo o bocadillo, de la mano de los humoristas gráficos ingleses del siglo XVIII, comenzando así a entrar en el ámbito de la literatura. Más tarde llegarían la litografía, esencial para la reproducción artística impresa, y las conocidas imágenes de Epinal (imagen), antecedente directo de los cómics tal y como los conocemos.

Con la proliferación de la prensa escrita de mediados del siglo XIX y la libertad de expresión y prensa, se empezaron a incluir las famosas caricaturas, muy a menudo como medio de sátira crítica de la política. La revista francesa Le Caricature fue pionera en este aspecto e inspiró a otras publicaciones, como la revista británica Punch, a dar el gran salto al público consumidor de cómics por excelencia: los niños y jóvenes. Surgieron personajes fijos a lo largo de interminables sagas y en 1893 llegó el ansiado color a las viñetas.

En EEUU nacieron grandes editores de fama mundial, como Hearst y Pulitzer, que utilizaron las historietas o novelas gráficas para atraer a todo tipo de públicos, desde jóvenes hasta ancianos. Huelga decir que fue en este país donde nació el cómic moderno, primero con publicaciones surrealistas como Little Nemo in Slumberland (1905), Krazy Kat (1913) y El gato Félix (1919) y más tarde con otras del tipo de Popeye, el marino (1929), creada para promover el consumo de espinacas entre los niños. Paralelamente, revistas de todo el mundo se especializaron en la publicación de tiras y viñetas, siendo imposible no mencionar la gran TBO (1917) española, de donde se obtendría la palabra castellana más usada para referirse a los cómics: tebeo. Las publicaciones más famosas de esta revista llegarían de la mano de Bruguera, Grupo ZETA y Ediciones B, por ejemplo El Capitán Trueno (1956).

Durante la Gran Depresión (crack del '29), se produjo una renovación temática y estilística, siendo publicaciones de gran éxito Mickey Mouse (1930), Dick Tracy (1931) y las posteriores Flash Gordon (1934) y Tarzán (1937), entre muchas otras. Pero la historieta en prensa pronto de enfrentaría a un enemigo duro de roer: los comic books o cómics propiamente dichos. La innovación más reseñable de este nuevo tipo de publicaciones fue la invención de superhéroes, siendo, como habréis adivinado, su máximo exponente la Marvel de Martin Goodman (actualmente en propiedad de Disney), aunque su mayor editor fue el casi venerado Stan Lee (DC Comics). Fue en esta casa de las ideas, como se la conoce, donde nacerían los patrióticos Superman (1938), Capitán América (1941) y Wonder Woman (1941), así como Batman (1939), Linterna Verde (1940), G.I. Joe (1942), Los 4 Fantásticos (1961), Spider-man (1962), Hulk (1962), Thor (1962), X-Men (1963), Ángel (1963), Iron Man (1963), Daredevil (1964), The Punisher (1964), Pantera Negra (1966), Ghost Rider (1972), Blade (1973), Scooby Doo (adaptación de 1977), Conan, el bárbaro (adaptación de 1978), Elektra (1981), Indiana Jones (adaptación de 1981), Transformers (adaptación de 1984)... Como veis, las publicaciones de éxito son innumerables (imaginaos las menos famosas), por lo que el merchandising en torno a ellas es abrumador, especialmente gracias a la juguetera Hasbro. Muchos de estos personajes dieron el salto a la pequeña y gran pantalla (y, posteriormente, al mundo de los videojuegos), naciendo series de Marvel exclusivamente para televisión (Gargoyles, Ren & Stimpy...) y produciéndose numerosas colaboraciones con otras compañías, así como crossovers o cruces entre series (La Liga de la Justicia, 1960). Como curiosidad, el primer superhéroe de cómic fue la Antorcha Humana (Los 4 Fantásticos), recientemente fallecido en el último cómic publicado.


La Edad de Oro de los cómics abarcó desde 1943 hasta 1962. Tras la notable influencia de la IIGM, la prohibición de importar cómics americanos a Gran Bretaña hizo florecer las publicaciones canadienses y australianas. En la prensa, se impusieron las actuales daily strips (tiras diarias), de gran carga intelectual, como Peanuts (1950), Mafalda (1964) y, a partir de 1970, las tiras del catalán Forges, y se creó la famosa revista MAD Magazine. También se produjo una ampliación temática, orientándose sobre todo a la ciencia ficción gracias a la influencia de Marvel. En la escuela franco-belga, que ya había triunfado con Las aventuras de Tintín en 1929, nacieron nuevos éxitos del calibre de Lucky Luke (1946), Los Pitufos (1958) y Astérix, el galo (1959), y en Japón apareció la revista Manga Shonen (1947), que rompió totalmente con los esquemas gráficos disneyanos.

El nacimiento de una nueva conciencia llevó a importantes innovaciones, como el trato del tema erótico y, más tarde, incluso de la pornografía, así como las llamadas historietas de autor. En Italia, se creó Diabolik (1962) al más puro estilo marveliano, originándose el género fumetto nero de historietas para adultos. De vuelta a EEUU, fueron publicados Watchmen (1986) y Sin City (1991), aún con gran influjo de Marvel. Como en Italia, las publicaciones españolas sufrieron un boom del cómic adulto gracias a figuras como Alfons Figueras, José Escobar (creador de Carpanta en 1947, Zipi y Zape en 1948 y Doña Tula en 1951), y, por supuesto, Francisco Ibáñez, autor de Mortadelo y Filemón (1958), La familia Trapisonda (1958), 13, Rue del Percebe (1961), El botones Sacarino (1963), Rompetechos (1964), Pepe Gotera y Otilio (1966) y Tete Cohete (1981). También son destacables Doña Urraca (1948), Las hermanas Gilda (1949), Anacleto, agente secreto (1965) y Superlópez (1973).


En actualidad, son múltiples las publicaciones ilustradas; por citar algunas, aparte de las ya enumeradas en el párrafo anterior, puede aludirse a Daniel, el travieso (1951), El gato Fritz (1965), Garfield (1978), las Tortugas Ninja (1984), Makinavaja (1986), El pequeño Spirou (1987), Dilbert (1989), Los Simpsons (adaptación de 1996), El joven Lovecraft (2004) y parodias como Dragon Fall (1993) o Raruto (2005). Entre las publicaciones en prensa, especialmente significativas son las del semanal satírico El Jueves.


Los géneros de la ilustración son amplísimos, pero se puede distinguir, en líneas generales, entre aventuras, bélico, ciencia ficción o futurista (mechas, space opera, superhéroes...), comedia y sátira, erótico, pornográfico, deportivo, policíaco y criminal, suspense, de terror, romántico, histórico (incluido el western), fantástico y legendario.

Sociológicamente, las novelas gráficas poseen gran interés por los temas que tratan, la perspectiva y los propios personajes. Por poner un ejemplo, al igual que el resto de artes, la ilustración se ha visto influida por el contexto socioeconómico e histórico-cultural; así, durante los regímenes del terror fascistas, predominaron los cómics de terror y de tema criminal. Además, la iconografía es esencial tanto para el lector como para el propio autor.

Para finalizar, me gustaría hacer referencia a la industria japonesa, en auge desde 1988, puesto que, con el triunfo indiscutible del manga de Akira, este tipo de cómics ha proliferado escandalosamente. Los mangas han existido desde que el arte gráfico nipón del siglo XI se encontró con las historietas occidentales del siglo XIX. Con una variedad temática que supera incluso la occidental y una terminología única y precisa, siempre se ha caracterizado por su liberalismo, llegando a publicarse, por ejemplo, novelas gráficas eróticas para el público joven. El manga moderno nació en torno a 1945 con los libros rojos; a partir de entonces, comenzaría la exportación del distintivo producto a Occidente (pues el manga es de exclusiva producción japonesa, aunque existan el llamado amerimanga o amecomi y el manhoa, manhua y manhwa), lo que implicaría inicialmente la adaptación del formato, ya que los mangas se leen de derecha a izquierda, aunque hoy en día lo más normal es encontrar versiones traducidas con el formato original. Esta industria, críticas y polémica aparte, supone un auténtico fenómeno de masas (otaku o Akiba-kei y cosplay) que ha incidido notoriamente en la sociedad occidental, razón por la cual los mangakas (autores de manga) proliferan de forma espectacular. Con respecto a los géneros, como se ha dicho, son sorprendentemente variados, pero destacan indudablemente:
  • Mahō Shōjo: Chicas con poderes. Ejemplos: Doremi, Sailor Moon...
  • Harem: Grupo femenino. Ejemplos: Love Hina, Negima!...
  • Kemono: Rasgos animales. Ejemplos: Black cat, Inuyasha...
  • (Super) Sentai: Equipo de superhéroes. Ejemplos: Power Rangers, Dragon Ball, Saint Seya (Caballeros del Zodiaco)...
  • Meitantei: Temática policiaca. Ejemplos: Death Note, Case closed (Detective Conan)...
  • Spokon: Temática deportiva. Ejemplos: Prince of tenis, Capitán Tsubasa (Campeones)...
  • Mecha: Robots. Ejemplos: Mazinger Z, Code Geass, Evangelion...
  • Cyberpunk: Sociedad futurista. Ejemplos: Battle Angel, Alita...
  • Gore: Alta violencia gráfica. Ejemplos: Hellsing, Gantz, Elfen Lied, Dokuro-chan...
  • Ero-guro: Gore bizarro.
  • Gekiga: Temática adulta dramática. Ejemplos: Koi Kaze, Infierno...
  • Lemon y lime: Temática adulta.
  • Hentai: Sexo explícito.
  • Ecchi: Contenido erótico con humor. Ejemplos: Infinite Stratos, Freezing, Dragon Crisis...
  • Kinshinsoukan: Relaciones incestuosas.
  • Romakome: Comedia romántica. Ejemplos: School rumble, Lovely complex...
  • Yuri y shōjo ai: Amor entre chicas. Ejemplos: Candy Boy, First love sisters...
  • Loli: Amor entre/con niñas.
  • Yaoi, shōnen ai y bara:  Amor entre chicos. Ejemplos: Gravitation, Junjou Romantica...
  • Shota: Amor entre/con niños.
  • Jidaimono: Ambientado en el Japón feudal (samuráis). Ejemplos: Fuju no semi, Tenken...
  • Progresivo: Emula la originalidad japonesa. Ejemplos: Paranoia agent, Serial experiments lain...
  • Dōjinshi: Producción amateur.

Además, se diferencian cinco categorías básicas en función del público:
  • Kodomo: Niños. Ejemplos: Pokemon, Mirmo, Hamtaro, Doraemon...
  • Shōnen: Jóvenes varones. Ejemplos: Bleach, Naruto, One Piece...
  • Shōjo: Chicas jóvenes. Ejemplos: Cardcaptor Sakura, Candy Candy...
  • Seinen: Jóvenes y adultos varones. Ejemplos: Speed Grapher, Berserk...
  • Josei: Mujeres jóvenes y adultas. Ejemplos: Paradise kiss, Nana...

Personalmente, creo que la gran desventaja del manga está en su precio, ya que, si bien son publicaciones relativamente baratas (en general, 7,50 € la unidad), el hecho de que sean amplísimas colecciones encarece cuantiosamente el coste. De todas formas, existen numerosos fans que se dedican al escaneo y traducción gratuitos de diversos mangas (scanlation), ya que muchos de ellos no llegan a España. Para todos los que nunca os hayáis atrevido con el género, os invito a probarlo. Yo he visto varios animes, el equivalente del manga en serie, y os puedo asegurar que hay más de uno de os gustará. Como recomendación particular, no puedo dejar de mencionar Death Note, máximo exponente del manganime a día de hoy. Espero que os animéis a probar algo nuevo, ¡todo el mundo repite!

Moda es todo lo que pasa de moda

27 feb 2011

"La moda no es un arte, pero para dedicarse a ella hay que ser un artista". Así se despedía el gran maestro de la alta costura de la segunda mitad del siglo XX, Yves Saint-Laurent, de lo que le había dado de comer durante cincuenta años. La moda es una disciplina que existe desde tiempos inmemoriales. Es una de esas cosas que parece haber estado siempre presente en las sociedades civilizadas. A fin de cuentas, resulta imposible pensar en una sociedad humana sin vestimenta.


DIME CÓMO VISTES Y TE DIRÉ QUIÉN ERES

Este universal se puede aplicar a cualquier civilización y contexto espacio-temporal. Los antiguos egipcios no son la excepción, pues la ropa que ellos vestían constituía un símbolo de su condición social. La civilización del Nilo se caracterizaba por limitar la vestimenta a un faldín, un simple trozo de lino rectangular que se envolvía alrededor del cuerpo para cubrir desde la cintura hasta las rodillas. Pero los altos funcionarios, los nobles y, máxime, la realeza vestían un tipo diferente de ajuar. Y sí, es correcto referirse a su indumentaria como ajuar, ya que en último término los faraones eran enterrados con toda su indumentaria, collares, cinturones, joyas, aros, brazaletes, pectorales, sandalias, etc., constituyendo éstos verdaderos tesoros. A pesar de que actualmente la moda masculina ha ido ganando terreno, aún a día de hoy la moda sigue siendo mayoritariamente cosa de mujeres y ya en el Antiguo Egipto la moda femenina evolucionó mucho más que la masculina. El color básico de los vestidos era el blanco, pero a la vez se teñían algunos hilos con colores, sobre todo rojos o marrones, con los que se creaban composiciones geométricas.

En el Imperio Medio apareció la estética de dejar en libertad parte de la anatomía femenina. Así, el busto pasó a mostrarse sin reparos y de forma sugerente. Ya en el Imperio Nuevo, los vestidos femeninos pasaron a convertirse en lo que hoy identificaríamos como “ropa interior”. Las transparencias y los pliegues aparecen en su apogeo y marcan las curvas del cuerpo femenino. Es importante resaltar el uso de las pelucas, atributos de las clases superiores por excelencia. Se han encontrado incluso una especie de tenacillas para ondular el pelo de las mismas y hasta alguna peluca con restos de cera de abeja para fijar las ondas. Así, las pirámides se convertían en testigo del nacimiento de lo que podría considerarse un nuevo arte: el arte de vestir bien.


PERO, ¿QUÉ ES VESTIR BIEN?

El fin que persigue el arte en el vestir es la elegancia. Pero también se dice que la elegancia es casi una condición innata, inadquirible, que no está en la maestría del sastre que nos viste, sino en nosotros mismos. A pesar de esto, a lo largo de la Historia, el ser humano no ha cesado en su intento de “parecer elegante”, identificándose quizá erróneamente con “ir a la moda”. Y así, cada período se ha identificado por un tipo diferente de moda, por un tipo diferente de patrones de lo que se consideraba vestir bien. Por tanto, ya que explicar toda la historia de la moda resultaría imposible, casi utópico, al existir tantos estilos como personas, la mejor manera de hacerlo es llevar a cabo un breve repaso de los personajes y los estilos que han marcado cada era. En definitiva, una historia de la moda con nombres propios.


MARÍA ANTONIETA: VIVIR PARA LA MODA

Ya hemos dicho que la historia de la moda ha existido desde mucho tiempo antes, pero uno de los puntos de partida de lo que hoy concebimos como moda podría marcarse en el siglo XVIII. La princesa real de Hungría y de Bohemia, archiduquesa de Austria, reina consorte de Francia y Navarra, la gran María Antonieta, es el mejor ejemplo de lo que podríamos considerar una “fashion victim” del XVIII. Si Francia comenzaba por aquel entonces a condecorarse todas las medallas de Capital de la Moda, Maria Antonieta era el propio emblema de la misma. Una chica demasiado joven para reinar, educada para eso, frívola, pródiga del esnobismo, sumisa al delirio consumista, la reina de Francia vivía obsesionada por la moda y por los zapatos. Y entre zapatos, pelucas, espesos maquillajes y grandes armazones se convirtió en la protagonista de una época marcada por cierta fastuosidad en el vestir. Criticada en la corte francesa por su condición de extranjera, Maria Antonieta convertiría la moda en su arma para lograr el respeto de una sociedad obnubilada por la fachada y obsesionada por la galería.


Lo más llamativo de su atuendo eran sus extravagantes peinados y sombreros, que serían imitados por desde aristócratas hasta plebeyos. Algunos de sus peinados eran tan altos que se dice que en los carruajes tenían que abrir un agujero en el techo para que cupiesen las señoras. Junto con Rose Bertin, a la que había otorgado el título de Ministra de Moda (seña de la obsesión de la reina por su aspecto), comenzará un trayecto imparable de lujos capaces de llenar tres habitaciones de Versalles con sus modelos favoritos, ya que del resto se deshacía. Puso de moda el toile de jouy no sólo para tapicerías, sino también para vestidos. Ella los utilizaba con chal, pamela y escarpines de seda. Se dice que Maria Antonieta vivía en un mundo irreal y tal era su desconocimiento de la realidad que cuando le contaron que la gente del pueblo no podía comer pan contestó “¡Pues que coman pasteles!”. En resumidas cuentas, el estilo de Maria Antonieta no pasaría a la Historia precisamente por su sencillez, sino más bien por todo lo contrario, constituyendo fielmente lo que en todas las artes se conocería como estilo rococó. Pero ni sus pelucas ni sus extravagantes vestidos la salvarían en 1793 de la guillotina. Resulta curioso que, tras la Revolución Francesa, su Ministra de Moda pasara a vestir a las mujeres de los altos cargos de la Revolución. Pero, como se suele decir, “los mismos perros con distintos collares”.


BRUMMEL: SERVIRSE DE LA MODA

Hasta el siglo XIX, los hombres habían ocupado un lugar muy secundario en el juego de la moda. Las mujeres, que disponían de mucho tiempo libre, dedicaban su tiempo a mimarse y a gastar el dinero de los hombres en vestidos y tocados, un mecanismo ideal para dejar claro su estatus social. En la primera parte del siglo XIX, viviría un joven bastante humilde, Georges Brummell, al que se ha considerado el primer dandi de la moda. Con su imagen siempre perfecta, utilizaba la moda para aparentar lo que no era y ocultar su condición humilde. Suponía lo que se consideraba para el momento todo un caballero: cuidaba hasta el más mínimo detalle de su apariencia y conseguía así introducirse en los círculos más exclusivos. Consiguió engañar hasta a sus biógrafos, que llegaron a redactar de él que era un joven aristocrático y un sibarita apasionado por el arte.


WORTH: LA CREACIÓN DE UN ARTE

La segunda parte del siglo XIX marcaría el inicio de la moda tal y como la conocemos hoy en día. De la mano de Charles Frederic Worth nacería la alta costura y la costumbre de organizar desfiles, estos primeros en su propia casa. La ropa pasaba así de estar en manos de modistos a constituirse estos mismo como diseñadores. Los vestidos de Worth transmitían romanticismo y fantasía; eran prendas vaporosas con gasas de aspecto delicado y los colores se limitaban a pasteles, rosas y blancos ligeramente azulados. El término “couturier” fue acuñado para referirse a él y durante este período nacieron muchas casas de moda que contrataban a artistas para diseñar sus prendas. Así, las imágenes podía ser presentadas a los clientes de forma mucho más económica: había nacido la tradición de los bocetos. Más tarde, durante la denominada belle époque, los vestidos almidonados y con enagua marcaban la moda. El ideal de mujer de entonces debía ser de pecho erguido, caderas anchas y nalgas sobresalientes.


COCO CHANEL: REVOLUCIONARIA DE LA MODA

El siglo XX marca la nueva era de la moda, una moda cuyas musas, hasta los años '50, serían las divas de Hollywood. El corsé cae en desuso y la mujer deja al descubierto sus curvas naturales gracias a la maestría de Coco Chanel, que, con su particular manera de ver el mundo, revolucionaría la indumentaria femenina. Coco defendía a ultranza la comodidad y la elegancia como iconos de estilo. Resulta extraordinario que la creadora del glamour fuera en realidad una muchacha de origen humilde, educada en un orfanato por unas monjas que le enseñaron a coser. Y, sin embargo, Coco no hubiera sido la misma si su infancia hubiese sido otra. Al inventar la moda sport, Coco liberó el cuerpo de la mujer: era sólo el inicio de su particular revolución y el fin de la belle époque. Hasta su llegada al mundo de la alta costura, la moda femenina se caracterizó por un perpetuo martirio que avalaba el dicho “Para presumir hay que sufrir”. La incomodidad y poca libertad de las prendas eran fiel reflejo de todas las costumbres que reprimían a la mujer. Pero con Coco nació una nueva era, una era en la que por primera vez la moda femenina era creada por ellas mismas y no por hombres. La nueva imagen era la de una mujer trabajadora y eficiente, que luchaba por obtener el derecho a voto y que se inmiscuía en los asuntos que hasta entonces eran privilegio del poder masculino. Así, Chanel comenzó a crear lo que se denominó traje sastre, el modelo más adecuado para los nuevos tiempos. A pesar de que había comenzado su carrera profesional desde su juventud, su estilo cómodo y práctico triunfaría en los años de entreguerras. Introdujo materiales más simples y baratos, creando entonces los trajes de punto, tejidos finos que otorgaban más flexibilidad para la nueva mujer.


DE CHANEL A NUESTROS DÍAS: PLURALISMO CREADOR

Tras la Segunda Guerra Mundial, podría considerarse que la moda se extendió y tomó diferentes derroteros. Ya no podremos decir que un estilo marca una década, sino que la moda se sucede cada vez a más velocidad, resultando casi imposible (y bastante caro) ir siempre a la moda.

En los años '50, la música rock y el poder norteamericano se impusieron con iconos como Elvis Presley o Marilyn Monroe, cuya melena desplazó los moños y sombreros de los '40.

En los años '60, los Beatles crearon una moda particular de melenas largas y botas puntiagudas, lo que causó una gran revolución social que desafió los rígidos cánones a los que los jóvenes estaban sometidos. A mediados de esta década, este desafío juvenil se llevó al límite imponiendo la “mini”, que reducía a un pequeño trozo de tela a ras de las nalgas las antiguas faldas hasta la rodilla, para indignación y escándalo de los padres. Comenzaba así la moda a identificarse como símbolo de la evolución política y social de un pueblo donde todo repercute en la manera de vestir y desenvolverse.

En los '70, se confirma la pluralidad de formas y estilos. Resulta llamativa, aun así, la irrupción de los brillos a consecuencia de “Fiebre del sábado noche”, la película de culto del momento.

Su evolución ha confirmado, pues, que la moda se constituye cada día más como una representación artística. Muestra de ello son las cada vez más numerosas ferias e instituciones creadas en pro de su evolución. El Museo del Traje, en Madrid, por ejemplo, recoge las distintas tendencias desde el siglo XV hasta nuestros días. Invertir en moda, a gran escala por supuesto, es a día de hoy invertir en arte. La alta costura se paga a precio de arte. Los propios diseñadores conciben su trabajo como arte. Quizá debamos sumar un octavo, de la misma manera que se hiciera en su momento con el cine, y afirmar taxativamente que la moda, la alta costura, la elegancia, los vestidos, los desfiles, etc. constituyen definitivamente el último arte.

 

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